¿Por qué el hijo de Galilea Montijo vive con su papá? La conductora rompe el silencio
Galilea Montijo habló como pocas veces sobre uno de los momentos más difíciles de su vida.

Durante una reciente emisión de Netas Divinas, Galilea Montijo dejó de lado la imagen de conductora fuerte que suele mostrar en televisión para abrir su corazón y hablar de un tema que, admite, todavía le duele.
La presentadora de Hoy recordó el momento en que su hijo Mateo le pidió que quería irse a vivir con su padre, el empresario Fernando Reina, en Acapulco. Aunque han pasado varios años desde entonces, aseguró que esa conversación sigue siendo una de las más difíciles que ha enfrentado como madre.
Con la voz entrecortada, Galilea confesó que la noticia la tomó completamente por sorpresa.
Me dijo: 'Mamá, me quiero ir a vivir con mi papá'. Y yo... no. O sea, muerta en vida, recordó durante la charla.
La conductora explicó que la decisión no fue impuesta por ninguno de los padres, sino que nació del propio Mateo, quien en ese momento tenía alrededor de 11 años y expresó con claridad su deseo de vivir con Fernando Reina.
La decisión de Mateo cambió por completo su vida
Galilea reconoció que aceptar la decisión de su hijo no fue sencillo. Ver la casa vacía y acostumbrarse a una nueva rutina representó un proceso doloroso que incluso la llevó a buscar ayuda profesional.
Según contó, comenzó a asistir a terapia para entender mejor lo que estaba viviendo y aprender a enfrentar esa nueva etapa.
Fue ahí donde recibió una explicación que le ayudó a ver la situación desde otra perspectiva.
Su terapeuta le comentó que, desde la mirada de Mateo, ella siempre había sido una figura muy conocida por el público. Al ser una de las conductoras más populares de la televisión mexicana, el menor estaba acostumbrado a verla rodeada de personas que la saludaban, le pedían fotografías o le demostraban cariño.
En cambio, percibía a su padre de una manera distinta y sentía que debía pasar más tiempo con él.
Esa reflexión permitió que Galilea comprendiera que la decisión de su hijo no tenía que ver con falta de amor hacia ella, sino con una necesidad emocional que Mateo quería atender.
Aun así, reconoce que el dolor no desapareció.
Imagínate si lo sentí a los 11 años... mejor no te cuento porque voy a llorar. Sí, todavía me duele muchísimo. Creo que es algo que nunca me va a dejar de doler, confesó.

¿Cómo es hoy la relación entre Galilea Montijo y su hijo?
Aunque muchos se preguntan por qué el hijo de Galilea Montijo no vive con ella, la conductora dejó claro que la distancia nunca ha significado una ruptura en su relación.
Explicó que ambos encontraron una forma de adaptarse a la nueva dinámica familiar y mantienen un vínculo cercano a pesar de vivir en ciudades diferentes.
Las visitas constantes y la comunicación han permitido que madre e hijo sigan compartiendo momentos importantes, aunque reconoce que extraña la época en la que Mateo dependía de ella para todo.
Galilea también habló del llamado "síndrome del nido vacío", una experiencia que asegura vivió con mucha intensidad.
Para mí el nido vacío es terrible, expresó.
La presentadora explicó que todavía recuerda con nostalgia cuando su hijo era pequeño y estaba todos los días en casa. Sin embargo, entiende que crecer también significa tomar decisiones y ganar independencia.
Las críticas que recibió tras la separación
Además del proceso emocional, Galilea Montijo tuvo que enfrentar los comentarios de personas que cuestionaban por qué su hijo no vivía con ella.
La conductora reconoció que durante mucho tiempo sintió el peso del juicio público, especialmente porque muchas personas asumían que la situación respondía a un problema entre ellos.
Con el paso de los años decidió dejar de prestar atención a esas opiniones y concentrarse en lo verdaderamente importante: respetar la decisión de Mateo y procurar que siempre se sintiera acompañado por ambos padres.

Aseguró que su casa siempre estará abierta para él y que el cariño entre los dos permanece intacto.