¿Qué pasó con la cantera de Pumas? De fábrica de talentos a una deuda con los jóvenes
Durante muchos años, hablar de Pumas era hablar de cantera. Universidad fue una de las grandes fábricas de futbolistas en México.

De sus fuerzas básicas salieron jugadores que llegaron a Europa, que fueron importantes con la Selección Mexicana y que dejaron huella dentro y fuera del país.
Hugo Sánchez, Jorge Campos, Claudio Suárez, Luis García, Manuel Negrete, Alberto García Aspe, Enrique Borja, Héctor Moreno, Gerardo Torrado, Jesús Gallardo, Efraín Juárez y Pablo Barrera, entre muchos otros, son parte de esa historia.
Pero hoy la realidad es muy diferente.

De exportar figuras a buscar jugadores en otros equipos
Pumas llegó a tener una identidad muy clara: formar jugadores, darles minutos en Primera División y, cuando estaban listos, venderlos a otros clubes o mandarlos a Europa.
El problema es que esa fórmula ya no se ve con la misma fuerza.
En los últimos diez años, entre el 2016 y 2026 han debutado jugadores como Jesús Rivas, Pablo Bennevendo, Santiago Trigos, Rodrigo López, Alek Álvarez, Rodrigo Parra, Emiliano Villaseñor, Stanley García y Dennis Ramírez.
Algunos han tenido oportunidades, pero muy pocos han logrado convertirse en titulares habituales o mantenerse durante varios torneos como piezas importantes del primer equipo.
Y ahí está una de las grandes preguntas: ¿realmente están faltando jugadores de calidad o no se les está dando el tiempo suficiente para demostrarlo?

Los números recientes también cuentan otra historia
Pumas todavía ha exportado jugadores en los últimos años, pero hay un detalle importante.
Johan Vásquez, Jorge Ruvalcaba y César “Chino” Huerta llegaron al futbol europeo después de pasar por Universidad. También lo hicieron anteriormente Eduardo Herrera y Pablo Barrera.
Sin embargo, de estos cinco casos, solo Lalo Herrera y Pablo Barrera fueron formados realmente en las fuerzas básicas de Pumas.
Es decir, el problema no solamente está en vender jugadores al extranjero. Está en la formación y en conseguir que los futbolistas que vienen desde abajo se conviertan en jugadores importantes del primer equipo.

¿Y qué está pasando en el primer equipo?
El inicio del actual torneo de la Liga MX volvió a poner el tema sobre la mesa.
Contra Pachuca, en la primera jornada, Stanley García tuvo participación y Santiago Trigos también apareció.
Ante Toluca, Pablo Bennevendo fue el único de los jugadores formados en casa que tuvo minutos.
Pero contra Juárez, Pumas comenzó el partido sin ningún futbolista formado en su cantera. Trigos entró hasta los últimos minutos.
Y ante Querétaro volvió a ocurrir algo parecido: ningún canterano inició el encuentro y Trigos apareció en la parte final.
No se trata de decir que Pumas tiene que jugar solamente con jóvenes. El futbol también exige resultados. Pero sí llama la atención que un club que durante décadas hizo de la cantera una de sus principales fortalezas tenga cada vez menos presencia de jugadores de casa en su once.

Mientras Pumas se apagó, otros crecieron
El caso de Pumas contrasta con lo que están haciendo otros clubes.
Pachuca se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de formación de jóvenes en México. Debuta futbolistas, les da confianza y después los vende a Europa.
El América también ha comenzado a darle más espacio a sus jóvenes y ahora cuenta con Guillermo Almada, un entrenador que ha demostrado en otros equipos que sabe trabajar con futbolistas jóvenes.
Mientras tanto, Pumas ha optado en varias ocasiones por buscar jugadores en otros clubes.
Casos recientes como Jordan Carrillo, Sebastián Córdova y Cristian Calderón muestran que Universidad también está recurriendo al mercado nacional para reforzar posiciones que antes podía cubrir con jugadores de su propia cantera.
Y esto abre otra discusión: ¿por qué buscar afuera lo que históricamente Pumas encontraba en casa?

La cantera necesita oportunidades, pero también paciencia
También hay que poner una parte de la responsabilidad en los jóvenes.
Llegar a Primera División no garantiza que un jugador esté listo para ser titular. La calidad, el trabajo y la capacidad para aprovechar las oportunidades también son importantes.
Si un futbolista recibe algunos minutos, no tiene continuidad y después desaparece de las convocatorias, es muy complicado saber realmente hasta dónde podía llegar.
La cantera necesita entrenadores que confíen en los jóvenes, pero también jugadores preparados para responder cuando reciban esa oportunidad.
Pumas no necesita debutar jóvenes solamente para cumplir con una estadística o una regla. Necesita volver a formar futbolistas que puedan competir por un lugar.

¿Se perdió la identidad de Pumas?
Quizá esta sea la pregunta más importante.
Pumas sigue teniendo una de las canteras más reconocidas del futbol mexicano, pero hace tiempo dejó de producir jugadores al ritmo que lo hacía antes.
La historia demuestra que Universidad sabe hacerlo.
Hugo Sánchez llegó al Real Madrid. Jorge Campos se convirtió en una figura mundial. Claudio Suárez hizo historia con México. Héctor Moreno tuvo una larga carrera en Europa. Pablo Barrera y Gerardo Torrado también llegaron al futbol europeo.
Eso no fue casualidad. Fue producto de una estructura que durante años funcionó.
Hoy Pumas tiene que encontrar qué cambió.
Porque mientras otros clubes están creciendo con sus jóvenes, la que alguna vez fue considerada la gran cantera del futbol mexicano parece estar buscando la forma de volver a serlo.
Y quizá el reto no sea solamente encontrar al próximo Hugo Sánchez.
El verdadero reto es volver a crear una cantera capaz de producir jugadores importantes de manera constante.