¡Puebla rugió! Más de 25 mil aficionados viven el espectacular debut del GT Challenge en México
El campeonato internacional de velocidad y resistencia GT3 debutó en México con gran aceptación y emociones.

El rugido de los motores se escuchó en Puebla y tuvo una respuesta contundente en las tribunas. Más de 25 mil aficionados se dieron cita en el Autódromo Internacional Miguel E. Abed para vivir el histórico debut del GT Challenge de las Américas en México, en una jornada en la que la velocidad, la lluvia y una espectacular remontada se robaron los reflectores.
El costarricense Gustavo Ortega, de AP Racing, fue quien terminó celebrando a lo grande. Después de quedarse apenas a una décima de la pole position durante la clasificación del sábado, el piloto confirmó su velocidad y se quedó con el primer lugar de la clasificación Absoluta.

El trinitario Zachary Boodram, de Team SpeedWay, terminó tercero en la clasificación Absoluta y segundo en GTS. En GTS Light, el triunfo fue para el puertorriqueño Ricardo Vera.
¿Cómo le fue a Tatiana Calderón?
Pero si hubo una historia capaz de levantar a los aficionados de sus asientos fue la de Tatiana Calderón y Juan Diego Hernández.

La dupla de NacentE Racing llegó al domingo con un panorama complicado. Un desperfecto mecánico en su McLaren les impidió registrar tiempos el sábado, obligando al equipo a trabajar contra reloj.
El esfuerzo valió la pena. Calderón y Hernández protagonizaron una impresionante remontada que los llevó hasta el segundo lugar absoluto, convirtiendo un fin de semana que parecía perdido en un podio.
La lluvia apareció en Puebla
Cuando parecía que la jornada ya estaba definida, la lluvia apareció antes del segundo heat.

La dirección de carrera declaró pista mojada y los equipos tuvieron que cambiar neumáticos y modificar sus estrategias. La menor adherencia puso a prueba a los pilotos y convirtió cada vuelta en un nuevo desafío.
El resultado fue una jornada de alto voltaje: más de 25 mil aficionados, autos GT de alto rendimiento, pilotos internacionales y una competencia marcada por condiciones climáticas cambiantes.
Puebla respondió con una fiesta de velocidad y el GT Challenge de las Américas encontró en México un escenario que difícilmente podía pasar desapercibido.