Milito no pone excusas y cree en la remontada de Chivas
El técnico rojiblanco reconoció la superioridad de Tigres, pero confía en que su equipo pueda revertir el 3-1 en el Akron.

El técnico de las Chivas Guadalajara, Gabriel Milito, no se escondió tras la derrota ante Tigres y dejó un mensaje claro: no hay excusas, pero sí ilusión de cara a la vuelta de la serie.
Luego del 3-1 sufrido en el Estadio Universitario ante los Tigres UANL, el estratega argentino reconoció que su equipo intentó reaccionar durante el partido, aunque sin el éxito esperado.
Podíamos cambiar algunos aspectos y de algunos jugadores para ver si podíamos primero empatar, después con el 3-1 para ver si podíamos descontar. Tuvimos algunas aproximaciones y también el rival, por supuesto, con un campo tan grande también te puede generar peligro, sobre todo con la calidad que tiene”, explicó, al analizar un encuentro donde Chivas fue de más a menos.
Lejos de justificar el resultado, Milito fue directo al asumir el contexto que rodeó al equipo, marcado por ausencias importantes entre convocatorias y lesiones.
No estoy acá para poner excusas de ningún tipo. La situación la aceptamos porque era algo pactado desde un inicio, no hay mucho para hablar con relación a este tema”, sentenció, dejando en claro que el plantel sabía a lo que se enfrentaba antes de encarar la liguilla.
Pese al golpe, el entrenador rojiblanco mantiene el enfoque en lo que viene. Para él, la serie sigue abierta y el escenario del Estadio Akron puede jugar a favor de su equipo.
Fue el primer partido, queda la revancha en casa y la ilusión, por supuesto que la tenemos, de poder hacer un gran partido, de poder marcar dos goles y a ver si somos capaces de poder pasar de fase”, afirmó, apuntando directamente a la posibilidad de remontar el marcador.
Milito también dejó ver autocrítica, al reconocer que el desempeño en el Volcán no estuvo a la altura de lo que su equipo puede ofrecer, especialmente tras un torneo en el que Chivas peleó por el liderato hasta la última jornada.
Tengo fe, tengo ilusión de poder mejorar el partido que realizamos hoy”, agregó, con la mira puesta en corregir los errores que terminaron por inclinar la balanza a favor de Tigres.
Ahora, el panorama es claro: Chivas necesita ganar por al menos dos goles en casa para mantenerse con vida. El reto es mayúsculo, pero el discurso del técnico deja ver que el equipo no se da por vencido, apostando a una reacción que le permita cambiar el rumbo de la eliminatoria.