¡DESCARADA! La falta del arquero Lloris sobre Enzo Giménez en el LAFC-Querétaro de la Leagues Cup
Nuevamente el arbitraje en el Torneo binacional lució cuestionable cuando un golpe sobre el extremo queretano no fue sancionado

Tal parece que el arbitraje durante la Leagues Cup será un tema recurrente para varios clubes, sobre todo mexicanos. Ahora ocurrió durante el encuentro entre el LAFC y los Gallos Blancos del Querétaro, en la tercera jornada de la primera fase del certamen.
Cuando el reloj marcaba el minuto 30, el arquero del equipo californiano, Hugo Lloris, ex capitán de la Selección francesa, ya con el balón en la manos fue tras el mediocampista del Querétaro, Enzo Gutiérrez para propinarle un manotazo en el rostro con el guante derecho que lo derribó, sin que el silbante Filip Dujic sancionara la acción.
Tampoco el equipo del VAR, comandado por Jorge Camacho, alertó al silbante de lo ocurrido, pese a que hubo imagen clara durante la transmisión. Tampoco lo hicieron los asistentes Logan Brown ni Cory Richardson.
En un acto de frustración, al ver que la acción no sería castigada, Enzo corrió con el Cuarto Árbitro, José Raúl Torres Rivera, para reclamarle lo ocurrido, sin que se tomaran cartas en el asunto.
¿Quiénes se han quejado del arbitraje en la Leagues Cup?
Matías Almeyda, Sebastián Abreu y Antonio Mohamed, estrategas de Monterrey, Xolos y Toluca, respectivamente, han cuestionado abiertamente el trabajo de los silbantes durante el torneo entre la Liga MX y la MLS.
Evidentemente, Miguel Herrera, quien fue expulsado en el juego entre Atlante y Real Salt Lake, tampoco estuvo de acuerdo con el trabajo arbitral.
Otro duelo que terminó con cuestionamientos airados por el desempeño del silbante Iván Barton, fue el Tigres-Vancouver, donde fueron echados de la cancha el arquero Nahuel Guzmán y el mediocampista Diego Lainez.
El caso más grave, el de Lucas Di Yorio
Lucas Di Yorio sufrió una lesión en el hueso de la tibia derecha por una desmedida entrada del defensor Jack Elliot. La jugada, en medio campo y aparentemente sin trascendencia, pasó desapercibida por el silbante, Reginald Gumbs.