La dolencia del arquero Thibaut Courtois podría ser de más cuidado de lo esperado en un principio
El portero belga Thibaut Courtois sabrá hasta el jueves 19 de marzo la magnitud de la molestia que lo hizo salir de cambio el martes ante el Manchester City y que pone en vilo su continuidad en el marco merengue

Thibaut Courtois y el Real Madrid sabrán hasta el jueves 19 de marzo el alcance de la lesión que padeció el estelar arquero belga el martes, durante la victoria merengue sobre el Manchester City y el tiempo que deberá estar fuera del campo para su recuperación tras los resultados de una resonancia magnética.
Courtois ya no salió para el complemento del duelo ante el City (que el Real Madrid ganó 2-1) como una medida precautoria ante una molestia que sintió desde el calentamiento y que hizo que pidiera su cambio durante el descanso.
Las sensaciones del cuerpo médico del equipo el miércoles 18 de marzo es que el padecimiento puede ser más delicado que una sobrecarga muscular, pero lo sabrán hasta después de los estudios que fueron programados para el jueves 19 de marzo.
En un primer momento se manejó la versión de una molestia muscular sin aparente gravedad, con el paso de las horas el panorama ha cambiado, elevando el nivel de preocupación en Valdebebas. Para el Derby del domingo ante el Atlético de Madrid, Courtois está descartado.
El panorama de perder a Courtois por más tiempo no es menor: su presencia ha sido determinante en los últimos años, especialmente en noches europeas donde su rendimiento ha rozado lo sobresaliente y ha impulsado a los merengues en sus más recientes títulos.

Más allá del diagnóstico médico definitivo, lo que más inquieta es el lenguaje corporal del arquero al momento de salir. Gestos de dolor, incomodidad al caminar y una evidente frustración reflejaron que no se trataba de una simple molestia pasajera.
En caso de confirmarse un escenario negativo, el Real Madrid tendría que recurrir a sus alternativas en el arco, lo que implicaría un ajuste inmediato en la dinámica del equipo.
El ucraniano Andriy Lunin tendría que asumir la responsabilidad del arco merengue ante la ausencia de Courtois, como ya hizo hace un par de años, cuando el belga sufrió la ruptura del ligamento cruzado de la rodilla derecha, que lo alejó del campo varios meses.
Mientras se esperan los resultados de las pruebas médicas, el ambiente está cargado de tensión. La afición merengue contiene la respiración, consciente de que el estado físico de su guardián podría marcar el rumbo de la temporada.
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