Vicente Quirarte: la poesía como último espacio de libertad
El poeta, dramaturgo, cronista e investigador, quien murió a los 72 años, deja una obra marcada por la poesía, la memoria, la historia y su profunda pasión por la Ciudad de México.

La poesía es el centro de todo, la justificación de todo lo demás. Es la oportunidad de ser libres. Es el único espacio de libertad que nadie nos puede quitar. En ese sentido, creo que la poesía me ha hecho libre”, afirmó sin dudar el escritor Vicente Quirarte Castañeda, (1954-2026) en una entrevista con Excélsior.
“Los poemas son blasones de naufragio, son lo que uno obtiene con el dolor”, comentó el poeta, dramaturgo, cronista e investigador que murió ayer a los 72 años, en la Ciudad de México, tras padecer una enfermedad que le causó problemas de lenguaje.
A mis 71 años, ya no soy un escritor joven, aunque lo que he realizado ha sido con la lealtad a esa vocación despierta desde mi adolescencia”, dijo el año pasado al recibir el Premio Nacional de Artes y Literatura 2024, considerado el máximo reconocimiento que otorga el gobierno mexicano, cuyo discurso ya no pudo leer.
Colegas, amigos, discípulos, diversas instituciones y sus editores de Planeta lamentaron ayer en sus redes sociales la partida del también profesor y funcionario de la UNAM y miembro de organismos como El Colegio Nacional (Colnal) y la Academia Mexicana de la Lengua (AML).
“Su muerte deja un lugar irremplazable, pero estamos seguros de que su obra y su recuerdo seguirá siempre entre nosotros”, indicó el arqueólogo Leonardo López Luján, como presidente en turno del Colegio Nacional, a donde ingresó el 3 de marzo de 2016.

“Partió ayer (lunes), en los últimos minutos del 10 de agosto, nos confirman sus cercanos. Una balsa de sueño y bondad lo transportó a la otra orilla. Una muerte de hombre bueno y justo”, señaló Ernesto Lumbreras, quien lo conoció en 1985.
El escritor describió a Quirarte como “un hombre de letras en toda la extensión del término; pero no un letrado solemne, misántropo de torre de marfil, egoísta de sus lecturas y saberes. Hombre de dar y compartir, de aprender juntos y con algo de humor, libre de jerarquías”.
El historiador Enrique Krauze destacó que el poeta “deja una obra literaria y de investigación muy apreciable. Era un hombre discreto, gentil y bueno”.

Enzia Verduchi apuntó que
guio mis pasos como poeta y fue el editor de mi primer libro; me apoyó en mis incursiones al frente de distintas instituciones. Fue un hermano mayor atento y amoroso. De él aprendí… el placer por comer flautas los martes con don Rubén Bonifaz Nuño y conocer a las ballenas en el Mar de Cortés… Sólo resta un vacío profundo y doloroso como la certeza de sus versos en este mundo”.
Fue maestro en Lengua y Literaturas Hispánicas y en Letras Mexicanas, y doctor en Letras por la UNAM, donde ocupó diversos cargos. “En su escritura, inclasificable por su amplitud, convivieron los territorios de la poesía mexicana, la historia, los viajes, la literatura fantástica y una Ciudad de México recorrida con curiosidad, memoria y afecto”, detalló la máxima casa de estudios.
El escritor Alberto Chimal agregó que,
entre muchos otros temas que trató en sus libros, fue de los grandes conocedores de la Ciudad de México y el autor de Sintaxis del vampiro, un texto clásico entre los aficionados de la imaginación fantástica”.
“Su palabra habitó la ciudad, la memoria y los libros; en cada página dejó una forma de mirar el mundo y de acompañar la vida de quienes tuvimos el privilegio de escucharlo y quererlo. Lo recordamos con amor y confiamos en la permanencia de su obra, que seguirá alentando entre nosotros una conversación nunca interrumpida”, añadió Anabel Quirarte.

El abogado Diego Valadés destacó que:
el país pierde a un poeta de talento, sensibilidad y cultura excepcionales”.
Y el escritor y editor Martín Solares cree que “la muerte de Quirarte representa una gran pérdida para la creación literaria de este país”.
Los restos del autor de los poemarios Teatro sobre el viento armado (1979), La miel de los felices (2016) y El tiempo y sus mastines (2018) serán velados hoy en la funeraria García López del Pedregal, donde, a las 13:00 horas, la Academia Mexicana de la Lengua le rendirá una guardia de honor, informó esta institución de la que era miembro de número.