Del telar al abrazo: tibichis, juguetes artesanales que reinventan la tradición mixteca

Hechos con algodón y tintes naturales, estos animalitos de tela creados por Álvaro López,un artesano mixteco, acompañan la primera infancia mientras preservan saberes ancestrales.

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En lengua mixteca, los tibichis son animalitos silvestres. Álvaro los realiza para que los bebés comiencen a jugar.Cortesía Álvaro López Jiménez/ Textilera del Manantial

OAXACA, Oax.- En el pecho les han brotado colores y en sus ojitos, luz. Parecen pedir un abrazo, están felices y ríen. En fila, una serie de animalitos de tela aguardan en los estantes del taller, son el mejor muestrario del ingenio y la maestría de que hacen gala los tejedores oaxaqueños, innovando en la creación de diseños y en las tonalidades que saben combinar, a partir de tintes naturales.

 Estos textiles, modestos y cálidos, llevan por nombre tibichis (animales silvestres, en lengua mixteca) son animalitos elaborados con tela para la primera infancia. Muñequitos suaves y seguros, ideales para fomentar el apego, para dar cabida al amigo imaginario y la estimulación sensorial. 

Se elaboran con telas suaves (algodón), destacando formas de perritos, conejos, gallinas, burritos, toros, pero también a seres especiales como los unicornios y los ositos”, comenta el creador y artesano, Álvaro López Jiménez.

 Esta pieza textil que encontró su nicho en los bebés, define y exalta el sentimiento de pertenencia a su origen indígena, el orgullo de tejer en telar de pedal del artesano mixteco, avecindado al poniente de la capital.

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Estos juguetes de tela pueden utilizarse también como almohadas.Foto: Cortesía Álvaro López Jiménez/ Textilera Manantial

 Oriundo de la comunidad El Pericón, Santa María Apazco, en la región Mixteca, Álvaro nació en 1986, y desde muy joven decidió no emigrar en busca del “sueño americano” y creó oportunidades en su comunidad, una narrativa de resistencia, identidad y desarrollo local.   

En mi comunidad es casi imposible que un indígena pueda sobresalir, debido a la falta de trabajo, apoyos al campo y la pobreza extrema, por lo cual muchos niños y jóvenes toman la decisión de dejar la escuela para buscar un futuro en Estados Unidos. En mi caso, yo emigré a la capital de Oaxaca y quedé atrapado en la urdimbre del lienzo artesanal”, dice.

 Con el apoyo de sus hermanos, Álvaro aprendió la técnica del telar de pedal con chicote, instalado en un pequeño taller donde sus familiares elaboraban prendas para la vida doméstica, como colchas, cojines, cortinas, servilletas, caminos de mesa, bolsas y todo género de mantelería, sin faltar  en éstas los detalles sutiles  que sólo las manos artesanas de Oaxaca pueden imprimirles.

 “Esta técnica, introducida durante el periodo colonial, consiste en el uso de un telar de piso equipado con pedales que controlan la tensión de los hilos de urdimbre. Los telares de pedal permiten la producción de textiles de mayor tamaño y la creación de telas más anchas”, explica.

 El artesano ofrecía las piezas textiles para usarse en casa, en ferias artesanales por distintos puntos del país, pasó penurias en ese ir y venir de una ciudad a otra, ­–que no menguaron su ánimo de retomar la escuela— hasta lograr su objetivo: cursar la carrera de Ingeniería en Desarrollo de Negocios e Innovación Empresarial, en la Universidad Tecnológica de San Pablo Huixtepec.

 El ingeniero mixteco emprendió un negocio, Textilera del Manantial, donde él administra y ofrece trabajo a aprendices del oficio de origen indígena, madres autónomas y adultos mayores, quienes desde casa intervienen en los acabados de hermosos textiles tejidos a mano con hilos de algodón, apegado a las técnicas tradicionales, pero combinadas con colores y patrones modernos.

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Estos juguetes de tela se elaboran en algodón.Foto: Cortesía Álvaro López Jiménez/ Textilera Manantial

“Los diseños de las telas van cambiando. Luego de terminar una temporada en que predominan los diseños coloridos, comienza otra en las que prevalecen las tonalidades oscuras”, menciona.

 A partir del deseo de innovar y crear para las infancias un ser mágico, que acompañará al bebé en la etapa del juego, del descubrimiento de los colores y texturas, el artesano textil utilizó los retazos de tela para dar vida a burros y conejos.

 Y a raíz a eso, nacen los Tibichis en 2018. A la fecha, unos 20 diseños conforman este original zoológico, que además de juguete tradicional, también puede usarse como almohadita. Para el artesano oaxaqueño, esta actividad se convirtió en su fuente de sustento y, lo más importante, en una refinada vía de expresión y creación.

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