Santiago Arau retrata la geografía oculta del Valle de México
La exposición “Patrimonio. Agua y fuego” reúne imágenes aéreas de volcanes, lagos y montañas para reconectar con el paisaje natural e histórico de la cuenca mexicana.

Cuando el fotógrafo aéreo Santiago Arau (1980) descubrió que el Valle de México está rodeado de 200 volcanes, se propuso captar imágenes de todos y compartir su asombro por el paisaje.
El Cerro de la Estrella es un volcán. La sierra que vemos al fondo en Iztapalapa y en Tláhuac son volcanes. El Ajusco es un volcán principal. Pretendo fotografiar cada una de esas montañas y hacer un atlas orográfico del Valle de México”, comentó ayer en entrevista.

El artista de la lente asistió a la inauguración de la muestra Patrimonio. Agua y fuego, que se exhibe hasta el 27 de junio en el Museo Universitario de Ciencias y Arte (MUCA), en la que reúne unas 40 fotografías digitales de gran formato, la mayoría tomadas entre 2017 y 2026.
Explicó que estas gráficas de volcanes, cráteres, cerros, elevaciones, depresiones topográficas, lagos y ríos de la Ciudad de México, seleccionadas entre una colección de 500, fueron captadas por “drones que tienen unas cámaras muy desarrolladas y son impresiones digitales de gran formato”.

Arau comentó que ahora exhibe el patrimonio que tiene que ver con el agua y el fuego.
“Vivimos en un lugar de zona volcánica donde hay agua. Eso hace que tengamos un territorio muy potente. Es una visión personal de una geografía que siempre he habitado y, gracias al uso de drones, la miro desde otra perspectiva”.
La muestra integra uno de los mapas más viejos del Valle de México, donde se ven los cinco lagos, Texcoco, Xochimilco, Chalco, Zumpango, Xaltocan y San Cristóbal, que ya no existen. “Me di a la tarea de fotografiarlos y ver cómo están en este momento”.
Agregó que, a través de su trabajo, busca “entender el territorio donde estamos parados.
“Deseo reconocer el paisaje y reconectar con él, porque las montañas siempre han estado ahí; pero dejamos de verlas. La mancha urbana las fue borrando. Hemos perdido esa conexión con el entorno. Estamos desorientados”, añadió.
“El Valle de México es mi casa, mi terruño, mi rancho. Me gusta compartir esos momentos agradables que causa un fenómeno natural y un pedazo de geografía”, dijo.
En la ceremonia participaron el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí; la directora de la Facultad de Arquitectura, Mónica Cejuda, y Alejandro Valenzuela, de Banco Azteca.