Regresa la Colección Gelman, pero crecen las dudas sobre su futuro en México
El colectivo Defendamos la Colección Gelman celebró el anuncio de su regreso a México en 2028, pero pidió al Gobierno aclarar el futuro del acervo.

Luego de que esta mañana la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel, revelara que la Colección Gelman —que reúne una de las colecciones más importantes de obras de Frida Kahlo y que ha provocado polémica por su salida temporal y prorrogable del país— volverá en 2028 para exhibirse en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco), el colectivo Defendamos la Colección Gelman celebró la noticia, aunque también exigió mayor transparencia por parte de las autoridades culturales.
Esta mañana, la secretaria de Cultura anunció que la Colección Gelman volverá en 2028 para presentarse en el Marco. Celebramos esta noticia que, sin duda, llega después del clamor de miles de ciudadanos que piden que esta colección se quede en México, expresaron los integrantes del colectivo en una carta abierta difundida en redes sociales.
Y añadieron:
Qué bueno que el Gobierno por fin escuchó a la sociedad civil. Sin embargo, esto, lejos de aclarar el destino final del acervo, empaña el panorama. El convenio firmado por el INBAL con Banco Santander y los actuales propietarios de la colección es inequívoco: la colección —a la que ellos llaman Gelman-Santander— será gestionada por un periodo de cinco años, prorrogable.
Opacidad y preguntas sin responder sobre el acervo
El colectivo también enlistó una serie de preguntas que, aseguran, permanecen sin respuesta tras el anuncio.
¿Entonces qué va a pasar después de su exhibición en Monterrey? ¿Volverá a Santander? Si esto es así, cosa que el Gobierno se empeña en no aclarar, entonces volvemos al principio: la opacidad total. ¿Por qué es tan difícil para el Gobierno decir las cosas con claridad?
¿Van a reescribir el convenio para darle sustento legal a todos estos cambios? ¿Quién va a cubrir los costos del traslado, los seguros y el montaje en el Marco? ¿Van a venir a México las 160 obras de la colección o solamente las 30 que cuentan con declaratoria de Monumento Artístico? ¿Se van a publicar los dictámenes técnicos que avalan que las obras están en condiciones de realizar todos estos traslados?, cuestionaron los integrantes del colectivo en su misiva.
La organización recordó que la polémica surgió a raíz de la salida temporal y prorrogable de esta colección, que incluye 30 obras protegidas con declaratoria de Monumento Artístico de creadores como Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.

Acusan irregularidades en el testamento de los Gelman
En su carta, el colectivo también lamentó que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) dé por terminada "la cuestión del papel lamentable que ha llevado a cabo Robert Littman, albacea y legatario de la parte mexicana de la Colección Jacques y Natasha Gelman, quien incumplió flagrantemente los deseos testamentarios de la pareja, que consistían, ni más ni menos, en depositar este importante legado artístico en un museo o centro cultural".
Recordaron que Littman estaba obligado a mantener unida la colección y conservarla bajo el nombre de los coleccionistas.
Lejos de eso, Littman no tuvo problema en fragmentar la colección y vendérsela a alguien que lo primero que hizo fue encontrar la manera de sacar este valioso conjunto del país.
Asimismo, puntualizaron:
En México, no respetar un testamento puede llegar a constituir un delito, pero, en lugar de perseguirlo, el INBAL corre a proteger a Littman y le otorga una supuesta validez jurídica, lo cual es francamente vergonzoso.

Cuestionan el destino de la colección
El colectivo también criticó que el INBAL, "en un arranque nacionalista chapucero", celebre que la colección haya quedado en manos mexicanas, cuando Jacques y Natasha Gelman "eran mexicanos por adopción".
(Ambos) vivieron aquí toda su vida y amaron a este país y a su arte como pocas personas. De hecho, parecería que el nuevo propietario no tiene especial estima por México, pues, sin ninguna pena, le entregó a un banco español este tesoro mexicano, que con tanto cuidado y dedicación reunieron los Gelman y desearon legar al público de nuestro país, señalaron.
Finalmente, reconocieron la importancia de difundir el arte y la cultura mexicana en el extranjero; sin embargo, insistieron en que la colección ha permanecido fuera del país durante los últimos 20 años.
