Noche histórica en el Zócalo: Andrea Bocelli fusiona ópera y cumbia con Los Ángeles Azules
La plancha del Zócalo se transformó la noche de este sábado en el escenario lírico más imponente de América Latina.

Andrea Bocelli cautivó a los capitalinos con un repertorio clásico que se fusionó con los acordes de la cumbia, aportados por Los Ángeles Azules y Ximena Sariñana.
Desde las primeras horas de la tarde, los capitalinos se dieron cita en la Plaza de la Constitución. Familias enteras, parejas, niños y melómanos de todas las edades hicieron gala de paciencia para asegurar un lugar frente al monumental escenario y seguir a detalle la presentación del italiano y de los originarios de Iztapalapa.
La expectativa era alta: tras 30 años del lanzamiento de su emblemático álbum Romanza, el maestro Bocelli llegó a la Ciudad de México en un evento gratuito que democratizó el acceso a la alta cultura.
Una sinfonía para el pueblo
El espectáculo arrancó en punto de las 19:17 horas, con una proyección sobre la trayectoria de Andrea Bocelli, que dio pie a la llegada del italiano al escenario más grande del país.
Acompañado de la Orquesta Sinfónica de Minería, el tenor italiano interpretó el aria Di Quella Pira, seguida de La Donna É Mobile, de Rigoletto, que se llevó las palmas de los asistentes y conectó con el público gracias a las referencias del cine y la cultura pop.
Como es su costumbre, el originario de la Toscana dividió su presentación en dos partes, la primera dedicada al bel canto, en la que estuvo acompañado de la prodigiosa voz de la soprano Larisa Martínez y dejó para la segunda etapa sus piezas más emblemáticas, con las que ha conquistado al público de todo el mundo.

Con Amor vida de mi vida el público mexicano escuchó a Bocelli en español, acompañado de solos de violín que conmovieron a la audiencia, que llegó al Zócalo capitalino expectante y dispuesta a dejarse sorprender.
La presentación de Bocelli no solo fue musical, también estuvo acompañada de danza en el escenario, desde ballet hasta mambo y de un show de luces realizado con brazaletes que los organizadores repartieron entre los asistentes.
De Iztapalapa para el mundo
La cumbia llegó al escenario con Ximena Sariñana y Los Ángeles Azules interpretando Mis sentimientos. El público estalló en aplausos ante este clásico chilango que sonó en el Plaza de la Constitución acompañado de un juego de pirotecnia.
Pero sin duda el momento que nadie esperaba fue cuando la música de Bocelli se fusionó con los acordes de cumbia de los hermanos Mejía Avante. La frase “De Iztapalapa para el mundo” nunca estuvo tan mejor empleada como la noche de este sábado, cuando el ritmo de Los Ángeles Azules acompañó al maestro Bocelli con Vivo por ella.

"Gracias, gracias a todos por esta noche maravillosa", expresó el maestro Bocelli antes de interpretar esta canción, una de las más populares de su repertorio.
Pero Bocelli no solo fue acompañado, también acompañó. El italiano tocó la flauta transversal para hacerle compañía a Ximena Sariñana en su interpretación de What a Wonderful World.
La fusión de la técnica lírica italiana con el ritmo de Iztapalapa demostró que la música es, en esencia, un lenguaje universal. Ver al tenor más querido del mundo compartir escenario con la agrupación mexicana no fue solo un espectáculo, sino un gesto político y cultural: la música clásica convertida en patrimonio del espacio público.
El cierre italiano de Bocelli
Uno de los momentos más esperados fue la interpretación de Por ti volaré. El espectáculo parecía llegar a su fin cuando los asistentes en la plancha del Zócalo pedían a todo pulmón Con te partirò.
Bocelli no podía decepcionar a su público, así que llegó de nuevo al escenario acompañado de Larisa Martínez para cantar la canción que lo convirtió en una leyenda viva de la cultura popular.
El cierre de la presentación de Bocelli llegó con Nessun Dorma el aria clásica de Turandot.

La pieza de Giacomo Puccini resonó en el Zócalo en la poderosa voz de Bocelli, que se despidió de la Ciudad de México con un juego de pirotecnia que dio cierre al evento.
El maestro, en una atención para su público, recorrió el escenario para despedirse de los asistentes a la que sin duda ya es una de sus presentaciones más especiales en el país.
Aunque algunos asistentes esperaban que la participación de Los Ángeles Azules fuera más extensa, el gran protagonista de la noche fue sin duda el originario de la Toscana, quien se mostró complacido con su público.
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