Así fue el día que Yayoi Kusama causó furor en CDMX: filas, acampadas y una imitadora 

Antes de que los museos fueran virales en TikTok, Yayoi Kusama ya había provocado una fiebre cultural en CDMX con su exposición Obsesión infinita en el Museo Tamayo.

Kusama causó revuelo cuando su obra se presentó en México
Kusama causó revuelo cuando su obra se presentó en MéxicoEspecial

Antes de que los museos se convirtieran en escenarios virales para TikTok e Instagram, Yayoi Kusama ya había provocado una fiebre cultural en la Ciudad de México. Su exposición “Yayoi Kusama. Obsesión infinita”, presentada en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo entre el 26 de septiembre de 2014 y el 18 de enero de 2015, no solo acercó al público mexicano al universo de lunares, espejos infinitos y calabazas de la artista japonesa: también desató filas interminables, boletos agotados y escenas de nuestro gran México Mágico.

La muestra fue histórica desde su planteamiento. De acuerdo con el Museo Tamayo, Obsesión infinita fue la primera retrospectiva de Kusama presentada en América Latina y reunió más de 100 obras realizadas entre 1950 y 2013, entre pinturas, trabajos en papel, esculturas, videos, diapositivas e instalaciones.

La exposición proponía un recorrido por la trayectoria de la artista, desde su producción más íntima hasta sus performances y ambientes inmersivos.

Pero lo que ocurrió alrededor de la exposición también se volvió parte de su historia. En sus últimos días, el Museo Tamayo se convirtió en un punto de multitudes. 

La Secretaría de Cultura documentó que miles de visitantes llegaron desde las 2:00 de la mañana para formarse y tratar de entrar a la muestra. Ni el frío ni la desvelada fueron suficientes para detener a quienes querían conocer el universo de Kusama antes de que la exposición cerrara.

Cientos de personas hicieron fila durante la noche para accesar al maratón del Museo Tamayo, que consistió en que el museo estuvo abierto durante 36 horas, donde pudieron apreciar exposiciones como "Obsesión infinita" de Yayoi Kusama.
Cientos de personas hicieron fila durante la noche para accesar al maratón del Museo Tamayo, que consistió en que el museo estuvo abierto durante 36 horas, donde pudieron apreciar exposiciones como "Obsesión infinita" de Yayoi Kusama.INAH

La escena era muy chilanga: personas con mochilas, comida, cobijas, familias completas, jóvenes, adultos mayores y visitantes de otros estados esperando durante horas afuera del museo. 

Los boletos comenzaban a repartirse desde las 9:00 de la mañana, pero había gente formada desde las 5:00. En el cierre de la exposición, algunos visitantes incluso acamparon desde la noche anterior para conseguir uno de los boletos disponibles.

El fenómeno fue tan grande que la exposición terminó por convertirse en la más visitada en la historia del Museo Tamayo hasta ese momento. La Secretaría de Cultura informó que Obsesión infinita alcanzó cerca de 320 mil entradas durante su temporada, con más de 310 mil visitas registradas hasta el 16 de enero de 2015 y un conteo final cercano a las 320 mil personas.

Los boletos de Kusama se agotaban rápidamente
Los boletos de Kusama se agotaban rápidamenteCuartoscuro

Parte del atractivo estaba en las instalaciones inmersivas. Las salas de espejos, los puntos, los ambientes brillantes y la posibilidad de entrar en una obra que parecía multiplicarse sin fin hicieron que el público no solo mirara el arte, sino que quisiera formar parte de él. En plena transición hacia la cultura de la selfie, Kusama ofrecía algo que hoy parece cotidiano pero que entonces todavía se sentía novedoso: una experiencia artística visualmente poderosa, fotogénica y emocional.

De hecho, la conversación digital también acompañó el furor. Milenio señalaba en ese momento que, si cada visitante subiera una selfie con fondo de lunares, circularían miles de imágenes al día en redes sociales. La exposición operaba casi como una extensión de la propia obra de Kusama: repetición, acumulación, reflejo y obsesión, pero ahora trasladadas al espacio virtual.

La imitadora de Kusama

El delirio Kusama no terminó en el Museo Tamayo. En febrero de 2015, poco después del cierre de la exposición, una imitadora de Yayoi Kusama apareció en Zona Maco, la feria de arte contemporáneo de la Ciudad de México. Según reportó Excélsior, la mujer llegó con peluca anaranjada, traje verde con lunares negros y silla de ruedas, y varios asistentes se acercaron para tomarse selfies con ella, creyendo que se trataba de la artista japonesa.

La escena fue tan pintoresca como reveladora: la falsa Kusama repartía calcomanías de lunares entre los visitantes mientras aprovechaba la euforia que había dejado la exposición en el Tamayo.

Una imitadora de Kusama en MACO
Una imitadora de Kusama en MACOEspecial

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