La danza desafía la prisa en "Festina lente"
La coreógrafa sonorense Daniela Urías estrena en el Cenart una obra que cuestiona el ritmo acelerado de la vida contemporánea y reivindica la pausa, el abrazo y la conexión humana como formas de resistencia.

Festina lente –expresión latina que significa “apresúrate despacio”– propone, “más que una reflexión crítica sobre el ritmo acelerado de la vida contemporánea”, recuperar el equilibrio perdido “mediante momentos de verdadera conexión con uno mismo y con el otro”.
Así describe la coreógrafa sonorense Daniela Urías la obra, creada durante su residencia artística hace dos años en el Ballet Hispánico de Nueva York –el mayor organismo cultural latino en Estados Unidos–, que se estrenará el sábado 15 de agosto, a las 19:00 horas, en el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes (Cenart); con una segunda función el domingo 16 de agosto, a las 18:00 horas.

Va en busca de la desaceleración y la pausa para hacer las cosas con plenitud, que exista un goce, un disfrute en nuestras acciones”, explica la egresada de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.
“El público podrá ver cuerpos que se mueven con prisa, pero con torpeza, hasta llegar a un estado frenético, para después ir en busca de la quietud, de otra cadencia que también se verá reflejada en lo sonoro”, señala.
La creadora de las obras Parajes y Maternar describe que en escena estará presente un reloj que vigila, que acecha.

Además de representar el paso del tiempo, este objeto simboliza la opresión de quienes viven sometidos a la lógica de un sistema capitalista regido por la velocidad, la productividad y los modelos acelerados de consumo y desecho”.
Durante su estancia en Nueva York, Urías contó con la mentoría de la dramaturga colombiana Catherine Correa, cuyo acompañamiento se mantiene y ha contribuido a profundizar las preguntas y conceptos detrás de la pieza.
Como creadores de danza contemporánea, nuestro principal canal de comunicación es el lenguaje del movimiento y fácilmente aterrizamos nuestras ideas o discursos en lo abstracto, lo críptico”, añade Urías.
La también bailarina descubrió el abrazo como una forma de resistencia frente a la prisa. “Un gesto capaz de generar conexión, reconocer al otro y recuperar la presencia. Este elemento se convierte en un eje fundamental de Festina lente, en la que aparece el abrazo imposible que busca la unión, pero no siempre logra consumarse”.
Aclara que gran parte de las escenas concebidas durante su residencia con los intérpretes del Ballet Hispánico permanece en la versión que llegará a México, aunque ahora se transforma a partir del encuentro con nuevos cuerpos, experiencias y contextos.
La coreografía, apoyada por el programa de estímulos fiscales Efiartes, se presentará además el 19 y 20 de agosto, a las 19:00 horas, en el Teatro de la Ciudad de Irapuato, en Guanajuato.