La planeación olvida el suelo de conservación; Plan General de Desarrollo
Están en riesgo la producción de agua, la regulación del clima, la captura de carbono, la biodiversidad y la producción agropecuaria de la ciudad

La mayor parte de los asentamientos irregulares de la Ciudad de México se están concentrando en suelo de conservación, en el sur de la ciudad: en Tlalpan, Xochimilco y Tláhuac.
El gran riesgo es para los servicios ambientales de los que depende la ciudad, que se generan en estas zonas, como la producción de agua, regulación del clima, captura de carbono, biodiversidad y producción agropecuaria.
Eso es lo que consideran expertos que han participado en las mesas de debate sobre el Plan General de Desarrollo (PGD) y el Programa General de Ordenamiento Territorial (PGOT), en la UAM Azcapotzalco y la UAM Xochimilco, dentro de las consultas públicas que se están llevando a cabo para analizar esos dos instrumentos de planeación.
“(El crecimiento urbano) Se está dando hacia el sur, en el suelo de conservación. La mayor parte de este crecimiento se da bajo un esquema de asentamientos irregulares carentes de una planificación, con un financiamiento muy limitado que sigue el modelo de urbanización del suelo urbano”, consideró Moisés Vargas Soto, arquitecto de la UAM Xochimilco.
Al presentar el documento Equilibrio Ecológico y Suelo de Conservación en el Foro Académico Unidad UAM-Azcapotzalco, que elaboró junto con el arquitecto urbanista Xristos Vassis Armeni, Vargas Soto manifestó que en el PGD debe establecerse un modelo de urbanización específico para el suelo de conservación.
Pues si no se establece un modelo de urbanización para estas áreas, “¿cómo podremos garantizar, eventualmente, que la relación que tienen esos asentamientos irregulares con las zonas de prestación de servicios ambientales, se dé de manera armónica y de manera equilibrada?”.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) 50% del territorio de la Ciudad de México está compuesto por suelo de conservación, donde hay diferentes ecosistemas, como bosques, humedales y alta montaña.
En el foro realizado en la UAM Xochimilco, la investigadora Laura Olivia Carrillo señaló que los dos instrumentos de planeación proponen ir reduciendo paulatinamente los asentamientos irregulares.
“Y proponen la regularización, regulación del suelo y relocalización (de los asentamientos irregulares), sin embargo, esos tres elementos los encontramos en otros estudios y documentos, y hasta el día de hoy no han servido para reducir los asentamientos irregulares, ni en suelo urbano ni en suelo de conservación”, expresó.
Además, apuntó que en el PGD y en el PGOT hace falta una descripción más detallada de “cómo se les va a atender a los asentamientos irregulares” y que en ninguno de los dos documentos sometidos a consulta pública se incluye “un mecanismo que nos indique cómo vamos a mantener y proteger ese suelo de conservación”.
Carrillo también destacó que el PGD y el PGOT “plantean la necesidad de contar con un padrón actualizado de cada uno de los asentamientos irregulares”.
En ese sentido, ya desde el 2021, las investigadoras, María de Jesús Gómez Cruz y Ana Ruth Quiroz Ibarra, en su estudio Análisis físico-territorial para el control y tratamiento de los asentamientos humanos Irregulares, destacaron la necesidad de actualizar el inventario oficial sobre estos asentamientos, pues el más completo que existe es de 2010.
Ese año, la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT), la Sedema y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), en colaboración con alcaldías, llevaron a cabo el Inventario de Asentamientos Irregulares, realizando tanto trabajo de campo, como haciendo interpretación de mapas satelitales.
“Es imprescindible contar con una herramienta metodológica integral que aporte insumos para el análisis físico-territorial para el control de asentamientos humanos irregulares en suelo de conservación, y que apuntale la toma de decisiones, desde el enfoque de la planeación territorial”, expusieron las investigadoras.
El inventario muestra que las alcaldías con la mayor superficie de asentamientos irregulares en 2010 eran Tlalpan, con 980.74 hectáreas, a través de 186 asentamientos, con 11 mil 654 viviendas; Xochimilco, con 625.78 hectáreas, 314 asentamientos y 17 mil 577 viviendas, y Tláhuac, con 428.2 hectáreas, 93 asentamientos y seis mil 589 viviendas.
Después les siguen, también en el sur de la ciudad, Milpa Alta, con 403.18 hectáreas, 122 asentamientos y cuatro mil 790 viviendas, y Cuajimalpa, con 255.97 hectáreas, 68 asentamientos y cinco mil 499 viviendas.
Mientras que en Iztapalapa habían 54.24 hectáreas con asentamientos irregulares; en GAM, 28.56; en La Magdalena Contreras, 25.33, y en Álvaro Obregón 18.23.

Los instrumentos. La Constitución local establece que el PGD definirá políticas de largo plazo en materia de Desarrollo sustentable, cohesión social, mejoramiento de la calidad de vida, equilibrio territorial y desarrollo económico, a lo que se sujetará el PGOT.
