Chalco: Vecinos padecen granos, diarrea y hasta ven gusanos en el agua estancada (FOTOS)

‘Con las inundaciones hemos tenido dolores de cabeza, diarrea y dolores en los ojos. A mis niñas les han salido granos en los pies’, dijo una vecina del lugar.

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El agua estancada se ha convertido en un foco de infecciones en las colonias afectadas. Foto: Jorge González
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Las constantes inundaciones en Chalco generan malos olores y propician enfermedades. Foto: Jorge González
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Familias en Chalco conviven diariamente con calles encharcadas y condiciones insalubres. Foto: Jorge González
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Propiedades en Chalco pierden valor debido a los recurrentes problemas de inundación. Foto: Jorge González
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Vecinos señalan el deterioro de sus viviendas por la humedad tras las constantes inundaciones. Foto: Jorge González
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Residentes afectados buscan alternativas para proteger sus hogares del agua residual. Foto: Jorge González
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Calles de Chalco continúan encharcadas meses después de las lluvias, afectando la vida diaria. Foto: Jorge González
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Así siguen las calles anegadas tras la última lluvia en Chalco. Foto: Jorge González
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A más de dos meses de las intensas lluvias que inundaron las colonias San Miguel Jacalones y Culturas de México en Chalco, Estado de México, los vecinos de la zona aún no logran recuperar la normalidad en sus vidas.

El pasado fin de semana, se registró una lluvia de mediana intensidad, lo que provocó nuevamente encharcamientos en algunas calles. El agua estancada genera olores desagradables y favorece la propagación de enfermedades respiratorias, oculares y de garganta, afectando especialmente a los más vulnerables.

Mario Alejandro Moreno, vecino afectado, expresó: "Por la humedad todos andamos con gripe, estamos mal de la garganta y padecemos problemas estomacales. Tengo a mi bebé que ya lleva dos meses enfermo; se recupera y vuelve a recaer".

Dalila, otra residente de la zona, comparte su experiencia: "Con las inundaciones hemos tenido dolores de cabeza, diarrea y dolores en los ojos. A mis niñas les han salido granos en los pies. Vivimos nueve personas en casa y todos nos hemos enfermado". Debido a la constante amenaza de inundaciones, los vecinos prefieren no enviar a sus hijos al colegio cuando llueve.

El señor Moreno, quien es maestro, relató:

"Ya cualquier llovizna inunda. Ha sido muy complicado, además de las enfermedades. Más de la mitad de mis alumnos faltan a clase porque están enfermos. Por ejemplo, el lunes pasado de 30 niños, solo 13 asistieron. Algunos tienen problemas estomacales y una alumna está en tratamiento; incluso le hicieron un cultivo porque no mejora. Ya son problemas graves".

Los afectados continúan con sus tratamientos médicos, pero evitan salir de sus hogares a menos que sea absolutamente necesario. Dalila añade: "Tomamos medicamentos y tratamos de no salir mucho. Solo llevamos a las niñas a la escuela, hacemos la comida y nos encerramos de nuevo. Con tantita lluvia, se vuelve a inundar y el agua llega hasta las rodillas. Además, empiezan a salir gusanos".

La situación económica no permite salir a los habitantes

Muchos habitantes que han sufrido inundaciones durante años contemplan la posibilidad de mudarse, pero las dificultades económicas se los impiden. Juan Carlos Fuentes, otro vecino afectado, explica:

"Si tuviéramos las posibilidades, ya nos habríamos cambiado de casa. Ahora hemos tenido que rentar en la misma colonia, pero lejos de la zona afectada".

Algunos vecinos han intentado vender sus propiedades, pero el comercio inmobiliario en la zona se ha visto afectado. El valor de las viviendas ha disminuido considerablemente, complicando aún más la situación para quienes buscan salir del área inundada.

*bb