Reloj chino, una belleza permanente

Testigo de la historia, ahora es coprotagonista de marchas y plantones

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de agosto.-De manera estoica el Reloj Chino ha permanecido durante más de un siglo como testigo del devenir de la Ciudad de México y actualmente, por su cercanía con la sede de la Secretaría de Gobernación, en coprotagonista de las escenas de plantones y manifestaciones.

Símbolo de los lazos de amistad entre México y China, el reloj fue un obsequio a nuestro país del último emperador chino, Puyi, de la dinastía Qing, para celebrar el centenario de lndependencia de nuestro país.

La esbelta torre rematada por un reloj difiere del que podemos encontrar en la actualidad. Originalmente presentaba un remate en dos aguas que estaba coronado por campanas que marcaba el paso de las horas.

El cambio de su fisonomía obedece a los estragos de las revueltas en el país que no han sido ajenas a su vida, y muestra de ello fueron los graves daños que sufrió durante los enfrentamientos en lo que se conoce como la Decena Trágica, en 1913, en el que fueron asesinados el presidente Francisco I. Madero y José María Pino Suárez.

Durante las revueltas, el Reloj Chino fue impactado por balas de cañones, por lo que tuvo que ser reconstruido por el arquitecto Carlos Gorbea, y reinaugurado el 29 de septiembre de 1921.

Su torre se volvió a erigir en esta glorieta antes rodeada por suntuosas casas porfirianas. Conservó una altura similar al original, pero la actual presenta un pequeño campanario cubierto y una construcción de gran sobriedad y elegancia.

Para la celebración del Bicentenario de la Independencia de México, la torre que sostiene el reloj fue remodelada con donaciones de la revista China Hoy Latinoamérica, y de la embajada de China en México.

El reloj comparte su ubicación con otros inmuebles históricos como el edificio Gaona, que fue una construcción patrocinada por el matador Rodolfo Gaona y la tienda de artículos de magia del Mago Champs, que ha tenido como clientes a David Copperfield.

Cercano al mítico café La Habana y el edificio Vizcaya, fue durante mucho tiempo referencia de modernidad y lujo para los empresarios y extranjeros adinerados.

Ubicado en la avenida Bucareli, antes llamada Paseo de Bucareli (1778), a principios del siglo XX lucía orgulloso en medio de una amplia glorieta, sin embargo, debido al intenso tráfico el diámetro de ésta se redujo, y con ello, su presencia que, a pesar de su belleza suele pasar desparcibida en medio de embotellamientos vehiculares.

En la torre del reloj esta inscrita una leyenda de cuatro caracteres chinos:Tong Sheng, Xiang y Ying que significan, “Las voces del mismo sentir hacen ecos”. para hacer patente que los chinos residentes en México comparten nuestras alegrías y penas.

De manera estoica el Reloj Chino ha permanecido durante más de un siglo como testigo del devenir de la Ciudad de México y actualmente, por su cercanía con la sede de la Secretaría de Gobernación, en coprotagonista de las escenas de plantones y manifestaciones.

Símbolo de los lazos de amistad entre México y China, el reloj fue un obsequio a nuestro país del último emperador chino, Puyi, de la dinastía Qing, para celebrar el centenario de lndependencia de nuestro país.

La esbelta torre rematada por un reloj difiere del que podemos encontrar en la actualidad. Originalmente presentaba un remate en dos aguas que estaba coronado por campanas que marcaba el paso de las horas.

El cambio de su fisonomía obedece a los estragos de las revueltas en el país que no han sido ajenas a su vida, y muestra de ello fueron los graves daños que sufrió durante a Decena Trágica, en 1913, ya que fue impactado por balas de cañones, por lo que tuvo que ser reconstruido por el arquitecto Carlos Gorbea, y reinaugurado el 29 de septiembre de 1921.

Su torre se volvió a erigir en esta glorieta antes rodeada por suntuosas casas porfirianas. Conservó una altura similar al original, pero la actual presenta un pequeño campanario cubierto y una cons-trucción de gran sobriedad.

Para la celebración del Bicentenario de la Independencia de México, la torre que sostiene el reloj fue remodelada con donaciones de la revista China Hoy Latinoamérica, y de la embajada de China en México.

El reloj comparte su ubicación con otros inmuebles históricos como el edificio Gaona, que fue patrocinado por el matador Rodolfo Gaona y la tienda de artículos de magia del Mago Champs, que ha tenido como clientes a David Copperfield.

Ubicado en la avenida Bucareli, antes llamada Paseo de Bucareli (1778), a principios del siglo XX lucía orgulloso en medio de una amplia glorieta, sin embargo, debido al intenso tráfico, el diámetro de ésta se redujo, y con ello, su presencia que, a pesar de la belleza que ostenta suele pasar inadvertida en medio de embotellamientos vehiculares.

En la torre del reloj todavía esta inscrita una leyenda de cuatro caracteres chinos: Tong Sheng, Xiang y Ying que significan, “las voces del mismo sentir hacen ecos”, para hacer patente que los chinos residentes en México comparten nuestras alegrías 
y penas.

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