A 58 años de la masacre de Tlatelolco, exigen no repetición de hechos violentos
En el Zócalo, integrantes del bloque negro intentaron causar destrozos en varios inmuebles y derribar las vallas

Con motivo del 58 aniversario de los hechos acontecidos el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, estudiantes, activistas, organizaciones sociales, padres de los 43 jóvenes desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa e integrantes Del Comité del 68, marcharon en la tarde de este viernes de la plaza de las Tres culturas al Zócalo de la Ciudad de México.
Los manifestantes marcharon en memoria de los jóvenes que murieron aquella noche, también para pedir “justicia y verdad” y la no repetición de estos hechos violentos.

En la marcha, denominada “¡Ni Perdón, Ni Olvido!” participaron alrededor de ocho mil personas en la que destacó el denominado “bloque negro”, quienes portaban tubos, martillos y mazos, objetos con los que realizaron actos de vandalismo a lo largo del recorrido de la marcha: irrumpieron en establecimientos comerciales, causaron daños al mobiliario urbano y a estaciones del transporte público.
También realizaron pintas y lanzaron petardos, así como artefactos incendiarios a las vallas metálicas que resguardaron edificios de la calle 5 de mayo, Catedral Metropolitana, Palacio Nacional y el Antiguo Palacio del Ayuntamiento.
En el edificio de la sede del gobierno de la Ciudad de México, los encapuchados lanzaron petardos y artefactos incendiarios la fachada de edificio, uno de los manifestantes encapuchados resultó con lesiones de gravedad al estallarle un artefacto en la mano derecha, el cual fue atendido y trasladado a un hospital cercano por paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM).
Luego de cuatro horas de protestas, los manifestantes se retiraron de la explanada del Zócalo de la Ciudad de México, el saldo final fue de 18 personas atendidas por elementos del ERUM.
Acompañamiento policíaco
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México informó que policías de esa dependencia custodiarán la movilización, en la que también habrá personas de Derechos Humanos de la SSC para vigilar los protocolos de actuación por parte de la policía.
Los policías solo portan equipo de protección personal compuesto por escudo de acrílico, casco, rodilleras y coderas. Algunos de ellos llevan extintores para evitar posibles conatos de incendio, los cuales fueron llenados con la observación de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México”, informó la SSC.
Previo al inicio de la marcha, en la estación Tlatelolco, de la Línea 3 del Metro, se registró un breve enfrentamiento entre policías capitalinos y un grupo de encapuchados, a quienes les retiraron algunos tubos, martillos y pirotecnia; sin embargo, no hubo ninguna persona detenida por estos hechos.

Saqueos bloque negro
Durante los primeros minutos de la marcha se registraron destrozos en un edificio de oficinas, integrantes del bloque negro rompieron algunos vidrios, después de esa acción se incorporaron de nuevo al contingente principal.

Asimismo, consiguieron retirar una parte de la valla que protegía una tienda de autoservicio, de la cual comenzaron a sacar parte de la mercancía, misma que arrojaron a la multitud. Dicho comercio fue saqueado en la marcha del año pasado.
Aunque parecía que ya no causarían daños a la delegación del ISSSTE, después de romper los cristales, algunos encapuchados regresaron para prender fueron a un estante con varios archivos, aunque la rápida intervención del personal consiguió apagar las llamas con un extintor.

También se registraron pintas en el bajopuente de Eje Central Lázaro Cárdenas y Paseo de la Reforma, la mayoría de estos hechos ocurrieron en la retaguardia de la movilización, ya que la vanguardia, en donde estaban los integrantes del Comité 68 no se registraron incidentes.

Integrantes del bloque negro, al arribar al Zócalo de la Ciudad de México, intentaron derribar las vallas que se colocaron para resguardar varios de los edificios, como Palacio Nacional, Catedral Metropolitana y el Antiguo Palacio del Ayuntamiento.

Varias personas encapuchadas consiguieron escalar las estructuras, para amarrar cuerdas, tirar de ellas y tratar de abrir algún espacio y poder arrojar con mayor facilidad los proyectiles a la policía.
A la par, también intentaron retirar las filas de rejas que se colocaron para proteger el edificio que alojan oficinas del gobierno de la Ciudad de México, en donde un objeto que lazaron provocó un leve incendio que se extinguió solo.