En las entrañas de Tepito se erige un altar al Angelito Negro
En un barrio donde existen múltiples devociones, Alexis El Chino erigió la figura de Baphomet tras una promesa para salvar a su madre del cáncer

En la Ciudad de México existe una escultura de Baphomet exhibida públicamente. Mide más de dos metros, es de fibra de vidrio y está protegida por una vitrina sobre la banqueta de la calle Carpintería, en la colonia Morelos del Barrio de Tepito, alcaldía Venustiano Carranza, donde sus seguidores acuden a dejar ofrendas y persignarse.
El monumento surgió por el incremento de devotos al altar del “Angelito Negro”, espacio dedicado a Lucifer dentro de una vecindad cercana desde 2020.
Alexis, El Chino, fundador del recinto, explicó en entrevista con Excélsior que la obra representa la libertad en el barrio.
El altar que surgió de una promesa
Detalló que el altar sobre la banqueta de la calle Carpintería nació tras una promesa personal: “Yo le prometí que si él sacaba del cáncer a mi madre, te lo juro que yo le iba a poner un altar en el cual lo iba a dar a conocer para que la gente supiera que él no es malo, los malos somos nosotros”.
Si bien el atar es público, abierto de las 12:00 a las 21:00 horas, existen tres condiciones para visitarlo: quitarse los zapatos, llevar alguna ofrenda y mostrar respeto.
El Chino asegura que mantiene su fe en Dios como creador, aunque considera que Lucifer gobierna el plano terrenal, rechazando la etiqueta de satánico: “La gente piensa que tener una escultura de él es relacionada al Diablo y a lo malo, y en realidad para mí no es malo, para mí los malos somos nosotros, nuestra forma de pensar y los que le transmitimos a la gente”.
Tepito, un barrio que acepta todas las creencias
Hace unos días, una supuesta imagen de Baphomet sobre una casa desató un debate en redes, porque en publicaciones se decía que se había instalado en la acaudalada colonia de El Pedregal, al sur de la capital. Al final terminó confirmándose que las imágenes eran falsas, otra mala jugada de la inteligencia artificial, pero esto no impidió que vecinos se movilizaran para quitarla.
Son personas ignorantes”, opinó El Chino sobre ese caso, agregando que los estigmas se están acabando.
Curiosamente, en el barrio de Tepito, considerado como peligroso para varios, los altares a distintas deidades abundan casi en cada esquina, y vecinos de la Morelos dijeron a Excelsior que la presencia de la estatua o el altar no es algo que les moleste.
Aquí hay muchas religiones que se combinan y cada quien respeta lo que otros piensan”, opinó Ángel, vecino de la zona.
Otra vecina que prefirió mantenerse en anonimato dijo que “Pues yo no le veo tema ni varios del barrio, si no, ya no hubieran quitado”. *mcam