Agresiones, en el limbo seguridad de alumnos; alerta en las escuelas secundarias
Padres de familia y especialistas coinciden en que las autoridades de los planteles deben intervenir ante riesgos extramuros

Ante agresiones afuera de secundarias o preparatorias públicas no hay protocolos de acción ni intervención de las autoridades escolares.
Padres de familia y organizaciones sociales señalan que los alumnos están desprotegidos en el entorno escolar, pues la SEP sólo obliga a las escuelas a garantizar seguridad intramuros.
Al respecto, Israel Sánchez Martínez, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia, dijo a Excélsior que le han pedido las autoridades que se atienda ese tema.
En tanto, Juan Martín Pérez García, coordinador de la organización Tejiendo Redes Infancia, expresó que, en diversas reuniones con la SEP, expertos de la sociedad civil han insistido en la misma necesidad, “pero la autoridad educativa no ha aceptado”.
El 12 de febrero Jeremy, de 15 años, fue apuñalado por otro adolescente frente a la Secundaria Diurna N° 324 Alfonso Caso Andrade, en la alcaldía Tláhuac.
Su madre relató que recibió una llamada avisándole que su hijo estaba tirado en la calle con múltiples heridas. Pese a la gravedad del ataque, ningún directivo o profesor del plantel intervino.
En octubre de 2025, en la alcaldía Gustavo A. Madero, Sisley Fernanda Gómez, de 19 años, alumna del CETIS 56, fue brutalmente golpeada por una compañera, sin que nadie intentara detenerla. Testigos afirman que un profesor de la escuela observó la agresión y no hizo nada.
La adolescente que la golpeó llevaba un año acosándola. La golpiza que le propinó provocó que en los siguientes días comenzara con convulsiones y los especialistas concluyeron que tenía daño neuronal.
En 2021, funcionarios de la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP tuvieron reuniones con expertos en las que estuvo Pérez García, pero rechazaron incluir ese tipo de mecanismos.
Excélsior buscó a la Autoridad Educativa Federal de la Ciudad de México, AEFCM y a la SEP para conocer su postura sobre el tema, pero al cierre de esta edición aún no había respuesta.
Sánchez Martínez detalló que del otro lado de los muros escolares hay al menos tres tipos de violencia: los bulleadores del mismo plantel, que esperan a que el alumno salga para agredirlo.
Luego están los muchachos de otras escuelas que van buscando pleito: “Hay bandas de muchachos que van y golpean a los de las otras escuelas por temas de lo más ridículo, que puede ser hasta porque perdieron un partido, por temas amorosos o porque alguien vio feo a otro (…).
“La tercer amenaza es la delincuencia organizada o pandilleros, gente que vende drogas afuera de las escuelas”.
El presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia consideró que fue en los últimos dos años cuando se incrementó notablemente el nivel de violencia afuera y adentro de las aulas, un fenómeno que, asegura, se empezó a gestar después de la pandemia.
Cuando terminó el confinamiento y los niños regresaron a la escuela, “había conductas muy violentas en los niños, llegaron con trastornos de ansiedad, llegaron con afectaciones psicológicas y las escuelas no tenían cómo manejar esta situación emocional”, recordó.
Pérez García, afirmó que construir entornos seguros es posible:
“Es sencillo, no cuesta dinero y es eficaz, porque así lo hacen otros países, es lo que hemos llamado el sendero seguro a la escuela”.
Explicó que el sendero seguro a la escuela implica “coordinar con las familias que viven cerca de la escuela, organizar a la alcaldía, trabajar con los conductores: se hacen controles de velocidad y conviertes el entorno escolar en un patio externo (…), donde al salir de la escuela puedan jugar, estar acompañados por la comunidad, hacer actividades”.
Sin embargo, para Sánchez Martínez, una de las herramientas fundamentales es que la policía haga un diagnóstico de la problemática de violencia afuera de las escuelas y diseñe un protocolo en consecuencia.
“(…) La policía tiene que estar allí 20, 25 días, 2 meses, afuera de la escuela a la hora de la salida hasta que el delincuente se vaya”, dijo.
Pérez García concluyó que en caso de una pelea afuera de una escuela, los profesores deberían intervenir para detenerla, “por sentido común, por fuerza física, por presencia, digamos, simbólica de autoridad, porque es muy poco probable que (los alumnos) ataquen al maestro”.
Padres revisarán mochilas
El gobierno de la ciudad reforzará las acciones de seguridad y prevención en secundarias, luego de que un alumno de la Técnica 15 amenazó a otro con una pistola dentro del plantel.
Para ello capacitarán a padres de familia, para que sean ellos los que revisen las mochilas de los menores, adelantó la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
“Se revisarán y definirán zonas de la ciudad en donde se pueda echar a andar un operativo en donde sean los padres de familia los que ayuden a revisar las mochilas”, dijo.
Esta medida se enfocará en planteles considerados “de atención prioritaria”.
Agregó que se reforzará el trabajo preventivo con los padres de familia o tutores: “Hay que trabajar con ellos, hay que platicar con ellos y garantizar que desde casa podamos influir para evitar que los jóvenes lleven armas a las escuelas”.
En tanto, el menor de 13 años identificado como Gael “N”, quien sacó una pistola .9mm en la secundaria de Azcapotzalco, sigue detenido.
De acuerdo con fuentes, el menor está a disposición de un agente del Ministerio Público por posesión de arma de fuego y en las próximas horas será definida su situación jurídica.
Hilda Castellanos e Iván Mejía
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