Benzema no era gato, era crack

Gracias Karim, los grandes escenarios te van a extrañar.El Madrid multicampeón de Champions de la última década tuvo dos jugadores que con su aporte individual completaron obras maestras de solidaridad colectiva: Casemiro y Benzema. Desde la salida de Casemiro; ni ...

  • Gracias Karim, los grandes escenarios te van a extrañar.

El Madrid multicampeón de Champions de la última década tuvo dos jugadores que con su aporte individual completaron obras maestras de solidaridad colectiva: Casemiro y Benzema.

Desde la salida de Casemiro; ni Tchouaméni, ni Camavinga, a pesar de todo su potencial, han podido suplirlo con garantías. En el curso pasado los de Ancelotti naufragaron en Liga y cayeron sin atenuantes en Europa, entre otras razones, por la dificultad de encontrar el reemplazo personal o funcional del “plomero brasileño”. Case, con su capacidad para entender el juego y los espacios aparecía siempre oportunamente para prevenir filtraciones que pudieran convertirse en goteras que dañaran la estructura merengue.

Benzema también acaba de decir adiós dejando un hueco que será todavía más difícil de cubrir. ¿Kane? ¿Halaand? ¿Vlahović? ¿Julián? ¿Cuántas opciones de garantías hay en el mercado y cómo traerlos? Si Case era el pegamento que unía permanentemente a los blancos para fortalecerlos defensivamente, Benzema fue por años el socio de todos de cara al arco rival. Ninguneado por Mou, dejado fuera del Mundial 2018 por Deschamps (en Qatar fue excluido por lesión) y, aunque ahora parezca muy lejano, por mucho tiempo poco valorado por gran parte de la afición merengue, con la salida de CR7 aparcó el rol de socio funcional para asumir el protagonismo; no sólo del juego, sino también del gol. Poco adepto a los gestos populistas y con un lenguaje corporal que por momentos denota cierta apatía, su extraordinaria calidad tardó tiempo en ser reconocida en su justa medida. “Juego para los que saben de futbol” supo declarar, y tenía razón; valorar la estadística goleadora es para cualquiera, el aporte integral al juego conlleva otra complejidad.

Benzema fue, es y será, hasta el día que decida no jugar más, un jugador completísimo; un delantero de época. Puede jugar por fuera o por dentro, de espaldas o de frente a la portería, al pie o al espacio, pero fundamentalmente, tirándose unos metros atrás para asociarse y comprometerse con el juego: Karim, como suele manifestar mi amigo Pepe del Bosque, es un 9 con alma de 10.

Martí Perarnau, el mejor biógrafo de Guardiola recorrió en un una obra indispensable “la evolución táctica del futbol” a través de los “falsos nueve de la historia”: Piendibene, Sindelar, Sárosi, Pedernera, etcétera. Messi revindicó este rol en su mítica actuación en el 2-6 en el Bernabéu; Benzema es el último eslabón.

Gracias Karim, los grandes escenarios te van a extrañar.

Temas: