Etapa femenina…
Nada más reconfortante que observar la saludable marcha del boxeo femenil en todas latitudes.
Hace unos meses en Ocoyoacac, pueblo que se encuentra entre la Ciudad de México y Toluca, con el equipo de transmisión del boxeo de Cadenatres tuvimos la oportunidad de observar la actuación de una jovencita llamada Jessica Nery Plata. Su figura delgada y juvenil, rostro de apenas 17 años de edad, no permitían pensar en algo fuera de serie arriba de un cuadrilátero. Luego de unos minutos convenció a propios y extraños por su interpretación especial del pugilismo. Manejo de mano izquierda, distancia adecuada y combinaciones de golpes, que le abrieron la puerta a un campeonato mundial juvenil. De esa diadema ya hizo una defensa y ahora encabeza el cartel sabatino que llevaremos a toda la República Mexicana desde Iztacalco, al oriente de la ciudad capital. Ivonne Rosas, a quién conocemos como La Chiquita, será la retadora. De igual manera a Jessica, el Consejo Mundial de Boxeo la ubica en la segunda posición de las clasificaciones mundiales. De privilegio sin duda poder analizar una vez más una actuación de esta juvenil boxeadora, a la que sin duda le falta mucha lona por recorrer, pero que representa la savia muy joven de las boxeadoras mexicanas.
Pero la que llamo etapa femenina del año incrementa su actividad con la salida de boxeadoras nacionales. Dos más emprenden ese viaje que hasta hace poco tiempo era exclusivo para los aventureros mexicanos como José Medel, Ricardo López, Germán Torres y Ricardo Arredondo hacia tierras orientales, particularmente a Japón, donde el boxeo, como en México, sigue siendo una respetada tradición, Ibeth Zamora y María Jiménez darán la vuelta a medio mundo en busca de sus sueños boxísticos.
La Roca Zamora se medirá con una peleadora llamada Naoko Shibata por el título absoluto de peso minimosca del CMB. El apellido de la boxeadora japonesa hace recordar de inmediato a Kuniaki Shibata, aquel formidable peleador que fuera rival de algunos mexicanos en la época de los años setenta, como Vicente Saldívar, Clemente Sánchez, Raúl Cruz y el mismo Ricardo Arredondo.
María La Cuca Jiménez va por una revancha al archipiélago nipón. Hace un tiempo buscó una corona por aquellos lares y su esfuerzo fue en vano. Ahora el título átomo del CMB le espera, pero está en manos de la campeona Momo Koseki y tiene que arrebatárselo.
Y para rematar con este periodo de aventuras femeninas, en breve Zulina Muñoz, La Loba, defenderá por primera ocasión su corona mundial supermosca contra otra japonesa llamada Tenkai Tsunami, lo que quiere decir que las batallas históricas México vs. Japón en los cuadriláteros tienen ahora su extensión femenina.
Nada más reconfortante que observar la saludable marcha del boxeo femenil en todas latitudes, en un proceso que tuvo un rápido lapso de adaptación en el gusto del público, debido a la capacidad indudable que cada boxeadora aplicó, para que sus demostraciones sean llenas de intensidad y fiereza, pero con la entrega, belleza y especial personalidad que sólo las damas pueden tener.
