EL VAR NO TIENE EL CIEN POR CIENTO
Cuando el árbitro Michael Oliver marcó el penal en favor del Real Madrid inmediatamente me vinieron a la memoria los nombres de otros silbantes que también tuvieron la osadía o la valentía de señalar una pena máxima en las postrimerías del partido, como el del ...
Cuando el árbitro Michael Oliver marcó el penal en favor del Real Madrid inmediatamente me vinieron a la memoria los nombres de otros silbantes que también tuvieron la osadía o la valentía de señalar una pena máxima en las postrimerías del partido, como el del uruguayo Edgardo Codesal, el español Luis Medina Cantalejo, el mexicano Marco Rodríguez o el portugués Pedro Proença.
Oliver, a los tres minutos de la reposición ante la Juventus, en los cuartos de final de la UEFA Champions League; Codesal, en favor de Alemania contra Argentina a los 85 minutos en la final de la Copa del Mundo de Italia ‘90; Chiquimarco, a los 87’, en provecho del América dentro del área de los Tecos, en el juego de ida de la final del campeonato de Liga del futbol mexicano del Clausura 2005; Cantalejo, en beneficio de Italia y perjudicando a Australia a los 92’ en los octavos de final de Alemania 2006; y Proença, a los 91’ en el famoso “no era penal” del mexicano Rafael Márquez contra Arjen Robben, en los octavos de final del Mundial 2014.
En ninguno de los casos el penal fue inobjetable, al contrario, generó dudas y todo tipo de especulaciones. En 1990, 2006 y 2014, el Asistente Arbitral de Video (VAR, por sus siglas en inglés) no estaba vigente para la FIFA, la Federación Mexicana de Futbol y ha sido rechazada en la actualidad por la UEFA Champions League. Si todas esas jugadas hubieran pasado por el VAR, de todas maneras generarían polémica y nadie quedaría contento, ya que las imágenes de televisión no tienen tercera dimensión y el ojo humano se deja engañar por cualquier cosa.
Al estar aprobado el VAR para la Copa del Mundo 2018, de antemano podemos asegurar que más de una jugada generará más polémica que la supuesta falta de Benatia sobre Lucas; incluso todavía se discute si Roberto Sensini derribó a Rudi Völler, los Tecos aseguran que Flavio Davino nunca derribó a Jesús Mendoza, los australianos que Fabio Grosso se echó un clavado y los mexicanos no aceptan ninguna falta de Rafael Márquez sobre Robben.
Ésa es la esencia del futbol, el mismo sabor de la polémica. Los analistas arbitrales en México tampoco se ponen de acuerdo en las cinco jugadas que hemos descrito, para unos fueron bien marcados y para otros, el error de los nazarenos. Es bueno recordar que, para la liguilla del futbol mexicano y en el próximo Campeonato Mundial, serán exsilbantes los encargados de llamar las jugadas desde las cabinas designadas para tomar decisiones, las cuales no tendrán del todo el aval del público. Los ejercicios y pruebas en otras ligas demuestran que hay un margen de error entre cinco y siete por ciento, ¿y si le toca a México?
