Beben copa de ignorancia
La falta de cultura deportiva está etiquetada y puede reconocerse fácilmente. Son identificados porque su vida depende de compadrazgos y no de la competencia para ganarse, día a día, un puesto, por eso saltan de una empresa a otra y consideran que el Monterrey ganó un ...
La falta de cultura deportiva está etiquetada y puede reconocerse fácilmente. Son identificados porque su vida depende de compadrazgos y no de la competencia para ganarse, día a día, un puesto, por eso saltan de una empresa a otra y consideran que el Monterrey ganó un título sin trascendencia. Son los mismos que lloraban con el arbitraje en los torneos sudamericanos, los mismos que piensan que sin la Selección Mexicana el Campeonato Mundial se iría a la quiebra, los mismos que alaban el estornudo de algunos directivos.
Lamentablemente, son más los que piensan así que los verdaderos conocedores de reglamentos e historia. Por eso el futbol mexicano no logra caminar al mismo ritmo que las federaciones, selecciones o equipos de vanguardia. Se utilizan los mismos pretextos y justificaciones de hace medio siglo. La Copa México, recordemos, desapareció por primera vez en 1976, porque los clubes no daban seriedad a la competencia y esos comentarios provocaron que el público vaciara las tribunas.
Desde 2012, la Liga MX revivió aquel torneo que dio lustre a la vida de algunos equipos como el Asturias, Necaxa y América, incluso con la incorporación de equipos de la Liga de Ascenso, como sucede en Europa. El público, poco a poco, se ha ido integrando a la fiesta copera, pero no cuenta con el apoyo de una tribuna repleta de ignorantes en historia y cuyos trabajos son obtenidos por amistad, que no están sometidos a evaluación. Desconocen el origen del torneo de Copa y los objetivos que persigue. Efectivamente, es una competencia más, pero como si se tratara de una materia en la escuela, por ello se debe respetar, participar y competir al 100 por ciento.
La Copa es el torneo más antiguo del mundo. Obviamente, la primera edición la organizó Inglaterra en 1871, le siguieron Escocia en 1874, Gales, 1878, e Irlanda en 1881, todos antes de la celebración del primer campeonato de la liga inglesa en 1888. Años más tarde, la justa llegó hasta las puertas de la monarquía, cuyo titular entrega el trofeo de más prestigio en Inglaterra, esa tradición la siguieron varias federaciones, como la española, que lo bautizó como Copa del Rey, y en México el primer mandatario donaba el trofeo, por eso se denominó en un principio como Copa Presidencial, allá por 1933, incluso el mismo Presidente llegó a asistir a algunos partidos de la final, pero luego mandó a un representante legal.
Esa tradición se rompió por comentarios a la ligera como los escuchados hoy en día. Los Rayados ganaron un trofeo que tiene un valor, no lo es para los que no conocen la palabra competencia y menos la excelencia.
