Lejos de la élite mundial
Hace unos meses Decio de María, presidente de la Liga MX, asistió a la Cumbre Mundial de Líderes Deportivos que se celebró en las instalaciones deportivas del club Chelsea, en Londres, Inglaterra. Ahí aseguró que el campeonato mexicano es cuarto en promedio de ...
Hace unos meses Decio de María, presidente de la Liga MX, asistió a la Cumbre Mundial de Líderes Deportivos que se celebró en las instalaciones deportivas del club Chelsea, en Londres, Inglaterra. Ahí aseguró que el campeonato mexicano es cuarto en promedio de asistencia a los estadios, uno de los diez más competitivos y duodécimo en cuanto al valor en el mercado; además de exponer una economía estable, constante inversión de marcas comerciales, aumento de las audiencias televisivas y poner como modelo estructural a varios equipos como Pachuca y Santos.
Realidades de infraestructura, mercadotecnia, publicidad y popularidad, pero deportivamente la Liga Mexicana de futbol cada vez está más lejos de pertenecer a la élite mundial debido al bajo nivel futbolístico que es medible con abucheos y ausencia del público en el graderío y el pobre espectáculo por la pobre cosecha de goles, objetivo principal en el futbol.
A la Primera División mexicana la comparan en competitividad con la Liga Premier inglesa, la Bundesliga alemana, la serie A de Italia, la liga de las estrellas de España, la Eredivisie de Holanda, la Ligue 1 de Francia, la Primeira Liga de Portugal, el Brasileirao y la liga argentina, pero nada más lejos que la realidad: no es cuestión de opinión, sino de argumentos numéricos.
Actualmente, la Liga Eredivisie tiene el más alto promedio de goles por encuentro, 687 en 206 juegos del campeonato 2013-14, que arroja un promedio espectacular de 3.33 anotaciones por juego. Le sigue la Bundesliga, con 572 tantos en 180 partidos para una media envidiable de 3.18. Después destaca España con 670 metas en 229 desafíos que reflejan un buen porcentaje de 2.93 por encuentro. Aunque parezca raro, en cuarto lugar se ubica el calcio, con 622 goles en 229 giochi y una media de 2.72.
En quinto marcha la Liga Premier con 2.70 goles por juego; en sexto el brasilerirao con 2.46, séptimo la Ligue 1 con 2.41, en octavo la Primeira con 2.40 y en noveno el torneo inicial de Argentina con 2.15. Ninguno está por debajo de las dos anotaciones por encuentro, situación que sí sucede en el Clausura 2014 mexicano, donde se registra el 1.96 no importando que se hayan disputado 54 juegos en los que se han concretado solamente 106 tantos. En otras palabras, la Liga MX está 10 goles por debajo del promedio en Argentina, a 24 de los campeonatos de Portugal y Francia, a 27 de Brasil, a 40 de Inglaterra, 41 de Italia, 52 de España, 66 de Alemania y 74 de Holanda.
Basta escuchar todos los comentarios de la crítica y público en general en las últimas semanas para darse cuenta de que la situación es alarmante y la curva de rendimiento no va a cambiar según las tendencias. Para alcanzar al menos el peor promedio que se obtuvo en Argentina y el histórico en México se necesitan anotar al menos 21 goles por jornada, 2.3 por semana; es decir, que cuatro marcadores finalicen dos por uno, tres por dos a cero y otros tres con empates a un tanto, situación que se ve complicada, ya que en el 39 por ciento de los encuentros, al menos uno de los equipos no pudo abrir el marcador y se quedó en blanco.
