Apenas en mi anterior colaboración me atrevía a vaticinar que el español Carlitos Alcaraz sería en el futuro el número uno del mundo, situación que se podría generar esta misma tarde, sin embargo, después de lo observado en los duelos de US Open ante Jannik Sinner y Frances Tiafoe, no tengo la menor duda que a sus 19 años es un fuera de serie, que lo estaremos observando en lo más alto del ranking, tal como lo hicieron Rafa Nadal, su compatriota, Roger Federer, y Novak Djokovic, honestamente que no exagero, sus cualidades son inmensas, su inteligencia emocional notable, pero sobre todo, se trata de un privilegiado en cuanto a la mentalidad, es un ganador en toda la extensión de la palabra.
Alcaraz es un dechado de cualidades, entre ellas la simpatía y el carisma que queda de manifiesto, pues en el encuentro ante Frances Tiafoe, y a pesar de enfrentar al local y amplio favorito del respetable, se echó a la bolsa a la concurrencia con sus tiros de fantasía, su agresividad para notablemente pasar al ataque y buscar los tiros denominados winners, de llamar la atención también el desgaste al que somete a los rivales pues es un guerrero permanente que no da por perdido ningún punto.
La fulgurante carrera del nacido en Murcia, España, hace 19 años, ha tenido como factor muy positivo la presencia del Mosquito, Juan Carlos Ferrer, que, aunque por poco tiempo llegó a ocupar el número uno del mundo, conoce muy bien de qué se trata llegar a la cima del tenis varonil.
Independientemente del resultado final en el US Open, el crecimiento que ha tenido a lo largo del torneo, pero en particular en el duelo de cuartos de final ante el italiano Sinner, así como en la semifinal ante Tiafoe, le han hecho madurar rápidamente con partidos de muy larga duración, más de cinco horas ante Sinner, por lo que del abierto estadounidense saldrá catapultado como uno de los favoritos en todos los torneos en los que participe.
Parecía que la ausencia de Federer por las lesiones, mismo caso de Nadal, así como las reiteradas negativas de Djokovic, causarían un notable decremento en las audiencias en los estadios y en las transmisiones de televisión y streaming, pero ya festejan los directivos de la ATP, pues con la llegada de estos jovencitos el futuro del tenis varonil parece estar corregido y aumentado.
Por lo pronto, a frotarnos las manos con una inmensa final y que gane el mejor, pues el noruego Casper Ruud es otra gran raqueta que dará mucho de qué hablar en el futuro.
Al tiempo...
