La viga en el propio...
Quizá se le olvide a Nelson Vargas que, durante su gestión al frente de la Conade, se dedicó a abrir frentes y conflictos sin recato ni medida, el poder lo cegó...Nelson Vargas pareciera, por el paso del tiempo, haber perdido la memoria, y ahora se lanza a criticar ...
- Quizá se le olvide a Nelson Vargas que, durante su gestión al frente de la Conade, se dedicó a abrir frentes y conflictos sin recato ni medida, el poder lo cegó...
Nelson Vargas pareciera, por el paso del tiempo, haber perdido la memoria, y ahora se lanza a criticar los conflictos entre los dos organismos más importantes del deporte en nuestro país, el Comité Olímpico Mexicano (COM) y la Conade, el primero, una organización no gubernamental que opera como la representación del Comité Olímpico Internacional en nuestro país, mientras que el segundo es el organismo gubernamental del deporte, que, por cierto, navega en los peores tiempos desde que ese organismo se formó en tiempos del presidente Ernesto Zedillo.
Vargas critica airadamente las irremediables diferencias generadas por la impresentable gestión en la Conade, que ha sido un verdadero desastre, por mucho, la peor gestión de esa entidad gubernamental, a lo que, con firmeza, el COM ha respondido ante las soberbias y desatinadas decisiones, situación que ha generado un conflicto, pues no se puede transigir con la soberbia y el despotismo con el que opera la señora que se unta toneladas de tiranía y cinismo, quizá se le olvide a Nelson que, durante su gestión —en tiempos del presidente Vicente Fox— al frente de la Conade se dedicó a abrir frentes y conflictos, sin recato ni medida, el poder lo cegó y, sencillamente, por sus pantalones, así como ahora dice su sucesora, porque le da su chingada gana, se hizo de una y mil reyertas con casi todos los organismos del deporte mexicano, generando un notable retroceso, en particular, sus diferencias con el COM provocaron, en ese tiempo foxista, una enorme división y, al final del día, no se logró una mejoría en los resultados, a pesar de todos los conflictos que se generaron durante su estadía en el cargo como máximo directivo del deporte gubernamental. Tampoco se notó un cambio en los siguientes Juegos Olímpicos, una vez que culminó su gestión, pues en Beijing también sólo se cosecharon cuatro medallas, al igual que en Atenas 2004.
El deporte mexicano está en estado de indefensión ante la ambición de algunos que siempre quieren ocupar cargos y estar en la palestra, eternizarse en los cargos de importancia y, en la mayoría de los casos, sólo se benefician en lo personal, pues, para casi todos, el interés personal está antes que el interés puro y limpio de engrandecer el muy deteriorado deporte mexicano.
Bien haría Vargas en guardar silencio, no debiera perder la oportunidad de ello, pues, como bien dice el refrán, se la pasa viendo la paja en el ojo ajeno teniendo la viga en el propio.
