Imborrable

• En el caso de Federer o Nadal, estamos ante dos portentosos deportistas

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Vaya momentos más emotivos que se vivieron en el marco de la Laver Cup, en Londres, en el marco del adiós de su majestad, Roger Federer, en los que el suizo se conmovió una y otra vez, a lo largo de la inolvidable jornada en la que jugó haciendo pareja con su acérrimo enemigo en las canchas Rafa Nadal, pero su íntimo colega, sobre todo en los años recientes, los de madurez de ambos, en los que se percataron que, a pesar de la tremenda rivalidad deportiva, eran muy complementarios, trabaron una amistad muy sólida, que rebasó la simple convivencia en los vestidores y en los denominados players lounge. La increíble y muy sentida reacción de Rafa lo describía todo. Nadal se conmovió hasta las lágrimas sin intentar ocultar los sentimientos muy profundos y la enorme tristeza de ver despedirse a uno de los más grandes de la historia, quizá el más grande, si lo describimos desde un concepto holístico, el que no sólo pone en la balanza los triunfos, sino que aquilata todas las virtudes personales, y de eso los compadres Federer y Nadal, son un compendio.

Lamentablemente nos encontramos en un momento en el que una gran cantidad de deportistas profesionales se la pasan en líos personales, con las autoridades y siempre dan una nota negativa, en el caso de Federer o Nadal, estamos ante dos portentosos deportistas cuya trayectoria dentro y fuera de las canchas ha sido ejemplar, de quitarse el sombrero por su gran sencillez y calidad humana. Nuevamente habrá que decirlo con todas sus letras, gracias don Roger Federer.

En el mundo en el que vivimos, sin valores, tan material, encontrar un ser humano de su calidad, es admirable.

Escribo la presente colaboración a unas horas del partido de la selección mexicana ante la de Perú, en el Rose Bowl de Pasadena, California, encuentro en el que, espero, veamos algo que nos ayude a tener un rayito de esperanza en el próximo Mundial, que está a la vuelta de la esquina. Por lo pronto la polémica de los delanteros parece diluirse ante la lesión muscular de Raúl Jiménez, que entristecido, ha sido parte de la convocatoria, pero con un panorama muy complejo pues estamos a un mes y 26 días del debut ante

Polonia, casi imposible verle en acción en Qatar, por lo que Henry Martín, Funes Mori y Santiago Giménez, seguramente, serán los convocados en esa posición.

Nada resulta más emotivo que ser testigos de los triunfos de los nuestros en las grandes competencias internacionales, pero francamente el paisaje se ve muy nublado. Ojalá que salga el sol, pero como cantaría José José; “pero lo dudo”.

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