Desde el Masters (III)

Desde que era un niño, Rory era ya considerado algo así como un prodigio.

Todo parece indicar que el gran golfista Rory McIlroy se convertirá en el sexto jugador en la historia en completar el denominado Grand Slam, al menos supongo que lo habrá soñado, si es que pudo conciliar el sueño, pues está en lo más alto del tablero de líderes del Augusta National Golf Club, a falta de la ronda de este día, con una distancia de dos golpes ante el ídolo local Bryson DeChambeau.

Rory participa en su décimo séptimo Masters, y de lograr el triunfo este día, se uniría a la lista de los inmortales: Gene Sarazen, Ben Hogan, Gary Player, Jack Nicklaus y Tiger Woods, vaya nombres con los que compartiría tal hazaña, en caso de culminar hoy su inmensa actuación.

McIlroy ha logrado pasar el corte en catorce ocasiones, un elevado índice de efectividad en el campo del Augusta National Golf Club, siendo su mejor resultado en 2022, cuando culminó segundo sólo por detrás de Scottie Scheffler, pero nunca ha logrado ganar el famoso torneo que premia al triunfador con su mítico saco color verde, una membresía vitalicia, así como la invitación a jugar todos los Masters que desee.

Mencionaba en mi colaboración del martes pasado, que, si DeChambeau es el ídolo de los locales, el norirlandés, Rory es ya un héroe del golf mundial, su larga trayectoria como profesional, a pesar de tan sólo contar con 35 años, lo avalan. Desde que era un niño, era ya considerado algo así como un prodigio, y al paso de los años lo sigue ratificando.

En este año el norirlandés ha tenido un inicio de temporada fantástico, lo que lo llevó, junto a Scottie Scheffler, a ser los favoritos en las apuestas para el Masters, el mes de febrero ganó en Pebble Beach, y en marzo ganó en Ponte Vedra, Florida, el denominado Players, también conocido como el quinto major.

Es poco común encontrar a un jugador, en este tiempo en el PGA Tour, que no haya pasado por alguna universidad de este país, pues es la gran plataforma de lanzamiento al profesionalismo; sin embargo, Rory decidió ingresar directamente al profesionalismo, pues sus padres habían tenido que trabajar mucho para poderlo encumbrar hasta donde ha llegado, y prefirió generar recursos para ayudarles, pues ambos tenían hasta dos trabajos en algunos momentos para poder financiar la carrera deportiva de su hijo, una historia conmovedora.

Este día, los aficionados al deporte podemos ser testigos de un hecho histórico, no se lo pierdan…

Suerte al gran Rory.

Temas: