Corrupción como siempre
No ha transcurrido el 20 por ciento de la actual administración federal al frente del gobierno, y muy lamentablemente nos comienzan a llegar una importante cantidad de señalamientos periodísticos de los supuestos abusos que, desde el cargo de director de la Conade, ha ...
No ha transcurrido el 20 por ciento de la actual administración federal al frente del gobierno, y muy lamentablemente nos comienzan a llegar una importante cantidad de señalamientos periodísticos de los supuestos abusos que, desde el cargo de director de la Conade, ha realizado Rommel Pacheco.
Una serie de negocios a familiares, con personas cercanas y demás asuntos que no son del todo transparentes se le imputan en varias investigaciones en diversos medios de comunicación, en especial de su tierra, Mérida, Yucatán, en la que advierten, además de muchos negocios de asignación directa a personas de su familia, varias malversaciones. Lo más lamentable es que el director del máximo organismo rector del deporte nacional a nivel gubernamental, hasta ahora, ha optado por guardar silencio al respecto de esos señalamientos .
Me resulta decepcionante que esta clase de información sea la constante. Suponíamos que las cosas cambiarían para bien, pues francamente Rommel Pacheco me parecía un tipo íntegro, con amor por el deporte que tanto le ha dado en su vida como exclavadista. Honestamente, su simpatía y frescura me generaban buenas sensaciones para el deporte en todas sus vertientes, pero lo que las versiones, que cada día son más, nos hacen notar es que se trata de más de lo mismo. Una tristeza: la corrupción, el servirse del cargo, el usar al deporte como tantos lo han hecho para enriquecerse y beneficiarse en lo personal sigue siendo la muy decepcionante divisa.
En su natal Mérida, Yucatán, se pasa mucho tiempo sin atender sus obligaciones de directivo del deporte federal. Se dice entre los locales de la blanca Mérida y de Yucatán que sólo utiliza el cargo en la Conade para candidatearse a cargos en su tierra, que lo demás es sólo una plataforma de lanzamiento político. En otras palabras, se usa el cargo para intentar mayores responsabilidades políticas.
De hecho, cuando llegó a la dirección de Conade y dejó en su cargo a muchos de los funcionarios que eran parte de la gigantesca corrupción de su deleznable antecesora, Ana Gabriela Guevara, las cosas olían mal. Y tan sólo con poco más de 400 días en esa gestión, las historias de putrefacción en el manejo de los recursos públicos, de los impuestos que usted y yo pagamos, son, una vez más, una triste historia de corrupción, una verdadera cueva de ratas.
Pobre deporte mexicano, qué triste ver que Rommel Pacheco es uno más de la interminable lista de directivos que sólo utilizan el puesto para lucrar, política y económicamente, del cargo.
Muy triste.
