Admirables mujeres
En tiempos recientes, las mujeres han enaltecido el deporte mexicano, y estos días no han sido la excepción, pues en tiempos muy desafortunados para el futuro de nuestro país, las deportistas nacionales se han encargado de darnos satisfacciones que valen mucho la pena ...
En tiempos recientes, las mujeres han enaltecido el deporte mexicano, y estos días no han sido la excepción, pues en tiempos muy desafortunados para el futuro de nuestro país, las deportistas nacionales se han encargado de darnos satisfacciones que valen mucho la pena resaltar. De algún modo, tenemos que documentar nuestro optimismo y, por lo pronto, me permito citar algunos de los casos del mayor orgullo y alegría.
En primer lugar, habrá que felicitar al equipo de flag football que nos representa en el mundial de lo que en nuestro país se ha denominado tochito bandera, pues han logrado llegar, nuevamente, a la final ante el equipo de Estados Unidos de Norteamérica en la competencia que se desarrolla en Finlandia. El equipo lo encabeza la extraordinaria quarterback Diana Flores, que se ha dedicado a lanzar innumerables pases de gran distancia para hacer pedazos a sus rivales, tal como sucedió en el partido semifinal, en el que derrotaron al seleccionado japonés, en una nueva gran exhibición de la lideresa del equipo nacional.
Esta mañana estarán enfrentando al gran favorito, pero no perdamos de vista que ya dieron la gran sorpresa hace un par de años al ganar el partido 39-6, situación que ahora pareciera más compleja, pero en el deporte hay que jugar los encuentros, no hay nada escrito y las nuestras podrían ser nuevamente las campeonas. Francamente que es muy complejo, pero no imposible.
Siguiendo con las admirables mexicanas, la inmensa actuación de la nadadora Haidee Aceves en la categoría S2 en los 100 metros dorso es para enorgullecernos, pues es toda una lección de pundonor, lucha y entrega. El mensaje que nos llega a cada momento desde los Juegos Paralímpicos París 2024 es para dejar atrás cualquier pretexto y motivarnos con sus increíbles actuaciones, que son absolutamente ejemplares. Las emocionadas palabras y lágrimas de la nadadora paralímpica mexicana son un compendio que resume el inmenso trabajo, siempre contra corriente por su condición, para nunca darse por vencida.
Renata Zarazúa, nuestra mejor tenista, es otro gran ejemplo de superación y férrea lucha para, con inmensa fe, llegar hasta donde sus sueños la han proyectado. Al momento de escribir la presente colaboración estaba dando un partidazo ante la exnúmero uno del mundo, la danesa Caroline Wozniacki, que, con gran experiencia, superaba a la capitalina, que previamente había conseguido un triunfo maravilloso en el US Open, ante la jugadora treinta del orbe, la francesa Caroline García, en lo que ha sido, hasta ahora, su participación más importante como profesional, lo que le abonará para llegar en un par de lunes a su mejor ranking profesional; ahora entre las ochenta mejores de la WTA.
¡Gracias!
