Acuérdate de Acapulco

Mientras que el pesimismo y la cautela han prevalecido en la economía mexicana en los últimos tres meses, el Grupo Pegaso, que encabeza Alejandro Burillo, así como el propietario del hotel Princess, sede del Abierto Mexicano de Tenis, Juan Antonio Hernández, dan a ...

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Mientras que el pesimismo y la cautela han prevalecido en la economía mexicana en los últimos tres meses, el Grupo Pegaso, que encabeza Alejandro Burillo, así como el propietario del hotel Princess, sede del Abierto Mexicano de Tenis, Juan Antonio Hernández, dan a conocer que finalmente se realizará una inversión de más de 160 millones de pesos para construir un nuevo centro tenístico, con un estadio para más de nueve mil butacas, y dos Grandstands de tres mil y mil 500 lugares, así como un gran número de canchas y servicios para los participantes.

La noticia adquiere mayor relevancia por las condiciones mencionadas, el anuncio en pleno torneo y con la presencia de grandes tenistas que cada año nos visitan, tema muy relevante por el gran mensaje implícito, máxime ante la situación del bello puerto de Acapulco, Guerrero, que todos sabemos no ha sido la mejor.

 Lástima que una vez más el Abierto Mexicano se haya quedado con las ganas de ver un enfrentamiento en la final entre los dos primeros sembrados, Rafa Nadal y Alex Zverev. Lo de Nadal es realmente una lástima, pues la gran mayoría de los asistentes al fin de semana deseaban verlo una vez más, para vitorear a uno de los tres mosqueteros de la actualidad junto con el rey Roger Federer y Novak Djokovic, que inexorablemente parecen llegar a la recta final de sus respectivas carreras. Por cierto, Nadal ya anunció que regresará el próximo año, ojalá que las lesiones se lo permitan, pues voluntad le sobra. Ahora, el de Manacor también tiene un especial interés, pues promueve durante el evento su academia, recién abierta, en la Riviera Maya.

La ATP, la asociación de tenistas profesionales, ha hecho un enorme hincapié en promover a los tenistas jóvenes, o la Next Gen, haciendo referencia a la siguiente generación, que, por cierto, tiene aún vigente en el torneo en las semifinales al germano Alex Zverev, el que parece listo para ocupar el número uno del futuro, no perdamos de vista que a sus 21 años ya está en el cuarto sitio mundial, algo realmente notable.

Ahora a seguir disfrutando de la buena noticia y del gran tenis que estamos presenciando en el gran torneo acapulqueño, con el deseo de todos los años, el que veamos a uno de nuestros paisanos en las rondas de cuartos de final o semifinales en cualquiera de las dos ramas, así como un marco de seguridad y desarrollo del maravilloso sitio en el que se lleva a cabo el torneo.

 Que soñar no cuesta…  

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