Correspondencia II
En mi anterior colaboración, les compartía mi punto de vista en torno a la futbolización, si usted me permite el término, para ejemplificar lo que le sucede al deporte nacional. Ayer por la mañana se conocía la información de que la delegación que nos representa en ...
En mi anterior colaboración, les compartía mi punto de vista en torno a la futbolización, si usted me permite el término, para ejemplificar lo que le sucede al deporte nacional.
Ayer por la mañana se conocía la información de que la delegación que nos representa en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 lograba su primera medalla en el deporte más joven del programa olímpico. Si bien el triatlón ascendió a deporte olímpico en Sydney 2000, en nuestro país el triatlón se remonta a finales de los años 80.
Recuerdo, pues en ese entonces participé en muchos de los que se organizaron en ese tiempo en nuestro país, Ixtapa, Valle de Bravo, Vallarta, Veracruz, San Gil, incluso un par de ellos en Juriquilla, entre varios otros, que el incipiente deporte crecía en cada evento. De los pocos que éramos en los inicios, pues en algunos casos no participábamos más de 100, ahora las cifras llegan a más de tres mil en varios eventos. El triatlón es uno de los pocos deportes que se han manejado bien en México: recuerdo el auge y crecimiento que tuvo en el tiempo del arquitecto Antonio Álvarez como presidente y el gran apoyo que le ha aportado ahora desde sus destacadas posiciones en la ITU, la Unión Internacional de Triatlón.
Actualmente, bajo la batuta del ingeniero Jaime Cadaval, las cosas han seguido creciendo y mejorando: ahora es muy común ver a nuestros triatletas compitiendo con los mejores del mundo. Muestra de ello es el gran resultado obtenido ayer por la tapatía Paola Rivas al ganar plata, a pesar de no ser nuestra carta más fuerte. Lamentablemente Claudia Rivas no salió en su día y abandonó la prueba.
Felicidades a la Federación Mexicana de Triatlón que ha trabajado y trabaja con firmeza, eficiencia, pero, sobre todo, con honestidad, requisito para obtener dichos resultados.
Mi sincera felicitación también a la Federación Mexicana de Vela, que dirige el ingeniero Giovanni Aloi, pues ayer también ese deporte obtuvo un resultado fantástico para nuestro país.
En la clase J70, la embarcación Flojito y Cooperando, a cargo del timonel Julián Fernández y con la tripulación del táctico Eric Brockman, así como Bill Hardesty y Willem Van Waay, logró el campeonato mundial en La Rochelle, Francia.
Una muestra más de que si una federación hace bien las cosas, finalmente, se dan resultados, y el equipo que dirige el ingeniero Aloi ha trabajado con pasión, entrega y mucha limpieza en el engrandecimiento de su deporte.
¡Felicidades!
