El Mundial incómodo
Joseph Blatter podrá generar toda clase de opiniones respecto de su administración al frente de la FIFA. Toda clase de acusaciones, calificativos y señalamientos, sin embargo, nada que se haya podido comprobar en términos de fraude o malos manejos en general. Podrá ser ...
Joseph Blatter podrá generar toda clase de opiniones respecto de su administración al frente de la FIFA. Toda clase de acusaciones, calificativos y señalamientos, sin embargo, nada que se haya podido comprobar en términos de fraude o malos manejos en general.
Podrá ser tachado de cualquier cosa, pero habremos de reconocer que ha sido un hombre que ha logrado darle otra dimensión al futbol en todos los sentidos, económica y deportivamente hablando.
Uno de sus grandes proyectos fue llevar la organización de las Copas del Mundo, en todas sus divisiones, a países nunca antes siquiera candidatos a albergar un evento de futbol. Corrió riesgos, y en términos generales podemos establecer que ha salido avante. Claro que no deben olvidarse todos los problemas brasileños o sudafricanos y lo que en general se batalló durante dichos eventos, pero sus consecuencias políticas fueron mínimas, tan mínimas que hoy pretende cambiar completamente la organización de las Ligas en todo el mundo, porque simple y sencillamente Qatar no puede ser un Mundial normal. Y no sólo lo intenta, sino que lo va lograr, y nos guste o no, tendremos Mundial en diciembre. UEFA pudo representar el más grande de los oponentes, sin embargo, ha agachado la cabeza aprobando dicho plan.
Blatter, que si de movimientos políticos sabe, ya aceptó mover la fecha de la final para no entorpecer con los planes de la Liga inglesa, que es nada más y nada menos, el activo más importante de la FIFA a nivel de organizaciones afiliadas. Después saldrá con algo de la Liga española, y seguramente tendrá un dulce para ellos.
Entiendo esta parte de globalizar y acercar el futbol a muchos rincones en el mundo, pero reitero que el Mundial es exclusivo de los que pueden, no de los que quieren, y en este sentido, Qatar desentona.
