¿Un antes y un después?

La NFL culminó su temporada hace menos de diez días y rápidamente la atención de la liga se ha volcado en el draft universitario. Aunque faltan todavía varias semanas para que el importante evento se lleve a cabo en la ciudad de Nueva York, las 32 franquicias se han ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

La NFL culminó su temporada hace menos de diez días y rápidamente la atención de la liga se ha volcado en el draft universitario. Aunque faltan todavía varias semanas para que el importante evento se lleve a cabo en la ciudad de Nueva York, las 32 franquicias se han puesto a trabajar para conocer lo mejor posible a los prospectos a seleccionar.

Cada detalle es relevante en el proceso, los buscadores de talento se dedican a desmenuzar toda la información posible, para saber si la persona tiene los requisitos necesarios. Cada acto puede determinar si alguien será seleccionado en las primeras rondas, lo que significa un jugoso contrato o inclusive puede marcar la diferencia entre ser elegido o ver complicada sus posibilidades de llegar a la liga.

Por eso cuando Michael Sam, ala defensivo de la universidad de Missouri y un importante prospecto colegial, declaró ser homosexual, causó enorme revuelo. El joven de 24 años decidió dar un paso nunca antes realizado por un atleta en su posición, ya que al abrir su corazón y dejar en claro quién es como persona, ha arriesgado el sueño de convertirse en atleta profesional.

Sam, nombrado co-jugador defensivo del año en la mejor conferencia de futbol universitario de la NCAA, era sin duda previo a su anuncio, un candidato a ser elegido por lo menos en la tercera ronda del reclutamiento, ahora esa posición puede cambiar considerablemente.

En cuanto la noticia apareció las reacciones no se hicieron esperar. Varios importantes ejecutivos que pidieron mantener su identidad secreta, señalaron al periodista de Sports Illustrated Peter King, que no será sencillo para él, comentando que el principal problema lo enfrentaría en el vestidor.

Hechos recientes podrían sustentar estas palabras. Primero Chris Kluwe expateador de Minnesota, declaró haber sido objeto de un trato hostil por parte de algunos coaches tras haber dado públicamente su apoyo al matrimonio entre personas del mismo género, hasta que se quedó sin empleo. También hace poco más de una semana, el veterano linebacker

Jonathan Vilma dijo que no le agradaría tener un compañero homosexual y que éste no sería aceptado fácilmente en un equipo.

La liga, por su parte, comunicó que sentían orgullo por el valor de Sam y que esperaban con gusto recibirlo pronto. Así como varios de los jugadores que aspiran a ser seleccionados en el Draft, han declarado su apoyo al jugador.

Lo cierto es que él no pretendía seguir ocultando quién es, esto ya se lo había comunicado a sus compañeros y entrenadores en Missouri hace varios meses. Ahora con esta declaración busca poder dedicarse a lo que más le gusta, sin secretos y abriendo la puerta a otros deportistas a hacer lo mismo, aun bajo las consecuencias que sus vidas y carreras puedan sufrir.

Únicamente el paso del tiempo nos dará respuesta a lo que sucederá con Michael Sam, pero no hay duda de que su historia podría significar un antes y un después en una liga que por años ha vivido con la imagen del machismo.

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