Will Smith

Will Smith conectó una recta pegada de Kevin Gausman y la depositó del otro lado de la barda por todo el jardín izquierdo. Fue un cuadrangular que marcó el rumbo de victoria de Dodgers en el Juego 2 de la Serie Mundial ante Toronto, pero también fue la mejor respuesta ...

Will Smith conectó una recta pegada de Kevin Gausman y la depositó del otro lado de la barda por todo el jardín izquierdo. Fue un cuadrangular que marcó el rumbo de victoria de Dodgers en el Juego 2 de la Serie Mundial ante Toronto, pero también fue la mejor respuesta del catcher de los Dodgers a su manager Dave Roberts, de que estaba totalmente recuperado de la fractura en la mano derecha con la que lidiaba desde inicios de septiembre y que estuvo a punto de dejarlo fuera de la postemporada.

Smith fue una fortaleza para los Dodgers al jugar las 74 entradas de la pasada Serie Mundial, que incluyó el maratónico Juego 3, el cual se resolvió en 18 entradas. Mostraba mejoría conforme pasaban los duelos del Clásico de Otoño y coronó su actuación con el cuadrangular en la entrada 11 para definir el título.

Will Smith, nacido en Louisville, lugar famoso por la fabricación de bats de una histórica marca, ha sido de los mejores catchers ofensivos en las últimas temporadas, pero que no recibe el reconocimiento general, en gran parte al estar bajo la sombra de los reflectores que acaparan Shohei Ohtani, Mookie Betts y Freddie Freeman.

Smith pudo haber ganado este año el título de bateo, pero la fractura en su mano derecha, luego de ser golpeado por un foul, evitó que alcanzara el mínimo de turnos requeridos para conseguirlo.

Encendió la alarma dentro de los Dodgers ante la posibilidad de perder a su catcher para la postemporada con aquella lesión, que inicialmente fue diagnosticada como fuerte contusión, pero que al paso del tiempo y no mostrar mejoría, una resonancia magnética confirmó la fractura.

Luego de unos días fuera de acción, Smith decidió seguir adelante sin haber sanado totalmente de su lesión.

Atrás del home, su éxito se basa en la maestría para manejar y adaptarse a un cuerpo de lanzadores con diferentes personalidades como Blake Snell, Yoshinobu Yamamoto, Tyler Glasnow y Shohei Ohtani.

Will Smith no es el beisbolista mediático de los que inundan las redes sociales. No derrocha simpatía, en México se le recuerda por el desaire que tuvo con Randy Arozarena, a quien dejó con la mano extendida durante el duelo ante Estados Unidos en el Clásico Mundial de 2023. El jardinero tricolor sólo intentaba saludarlo y el estadunidense lo ignoró con cara de pocos amigos.

Pero es en el terreno de juego donde marca diferencia.

A sus 30 años, con un contrato de 10 años y 140 millones de dólares, el cual firmó apenas el año pasado, Will Smith, con sus tres anillos de Serie Mundial, está en camino de ingresar a una lista selecta entre los mejores catchers en la historia de los Dodgers.

Temas: