¡Charros!

En México, la expresión ¡Charros! tiene diversas acepciones. En este momento, sería muy oportuna para definir el panorama que enfrenta la novena de Jalisco, que lleva ese nombre de batalla. Está abajo 02 ante Diablos Rojos en la Serie del Rey, luego de recibir 20 ...

En México, la expresión ¡Charros! tiene diversas acepciones. En este momento, sería muy oportuna para definir el panorama que enfrenta la novena de Jalisco, que lleva ese nombre de batalla. Está abajo 0-2 ante Diablos Rojos en la Serie del Rey, luego de recibir 20 carreras ante el equipo con más títulos de la Liga Mexicana de Beisbol y el que no ha perdido en 10 juegos al hilo en finales. ¡Charros! 

La diferencia, brutal, dejaría con pocas esperanzas a cualquier equipo, pero no a estos Charros, dirigidos por Benjamín Gil y que si algo han mostrado esta postemporada, es superar la adversidad.

El polémico manager le ha dado un sabor especial a esta final. Sus declaraciones como: “Soy un adicto al triunfo”, “mi equipo nunca deja de pelear, incluso perdiendo 20-0” o “nunca dirigiría a los Diablos Rojos”, han inundado las redes sociales. Provocan abucheos en el estadio capitalino y genera debates en grupos de WhatsApp. Hace mucho que una final no levantaba tanto debate.

Gil, quien apenas en 2003 era el bienamado por los beisbolistas luego de llevar a la Selección Mexicana a un histórico tercer lugar en el Clásico Mundial, ahora divide opiniones.

Su liderazgo no tiene duda. Es de los pocos mexicanos que presumen un anillo de campeón de Serie Mundial, título en el que colaboró con cuatro hits para la victoria de los Angelinos en 2002.  

Al escuchar Benjamín, Charros y desventaja, es inevitable recordar una hazaña que se dio en 1971.

El entonces mánager debutante Benjamín Cananea Reyes llevó a los Charros a ser el primer equipo en levantarse de un 0-3 en una final y lo hizo ante el superfavorito: Saraperos de Saltillo.

Jalisco ganó en ese año su pase a la final en los últimos juegos de la temporada regular al superar, precisamente, a los Diablos Rojos en la Zona Sur.

Benjamín Reyes, conocido como el Pelón Mágico, es un símbolo de los Diablos Rojos.

Cananea Reyes también era el amo de la polémica. Realizaba declaraciones memorables como aquella de bautizar como Caníbal Park al estadio de Cafeteros de Córdoba, por la animadversión de los aficionados cada que enfrentaban a Diablos Rojos. Era el rey del show desde el cajón de tercera base para encender a los seguidores rivales. Su éxito deportivo lo llevó a que la Liga Mexicana de Beisbol, que este 2025 celebra sus 100 años, lo reconociera como el manager del equipo ideal.

Cananea Reyes fue contratado como coach de Marineros de Seattle en 1981 y es el único manager mexicano en dirigir en la Gran Carpa, al reemplazar a Maury Wills durante dos juegos.

Benjamín Reyes, quien ahora es un histórico de Diablos Rojos, levantó a los Charros, que daban por muertos. Benjamín Gil, enemigo público de los Diablos Rojos, busca regresar a la vida a unos Charros que ya dan por desahuciados.

¡Charros! El beisbol y sus coincidencias.

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