El VAR llega en la cabalística Jornada 13
Con la llegada del VAR Video Assistance Referee, por sus siglas en inglés, justo en la Jornada 13, me asalta la duda de si sea buena o mala suerte el uso de la tecnología en cualquier ámbito para demostrar el desarrollo de cualquier actividad humana; sin embargo, cuando ...
Con la llegada del VAR (Video Assistance Referee, por sus siglas en inglés), justo en la Jornada 13, me asalta la duda de si sea buena o mala suerte el uso de la tecnología en cualquier ámbito para demostrar el desarrollo de cualquier actividad humana; sin embargo, cuando no hay responsabilidad, el correcto uso de esa tecnología se puede convertir en obsoleta y también dar un paso a un estancamiento. Por ende, puede venir un retroceso en el proceso de aprendizaje, por lo que al llegar el VAR como aliado para la Comisión de Árbitros se expondrá a que los errores de sus silbantes se magnifiquen, pero a la vez los obligará a desarrollar las bases propias de un colegiado como superación, conocimiento, interpretación y aplicación de las reglas, aunado también a la personalidad y el carácter. Sin embargo, con el accionar que tuvieron en las jornadas pasadas, quedó claro que a pesar de usar a siete de los nueve internacionales, los cuales dieron una demostración de no ser garantía para una buena conducción de los juegos, deben entender que el multicitado VAR será una buena herramienta para mejorar la justicia deportiva y credibilidad en su accionar en la Liga MX.
Ahora bien, me voy a permitir citar el funcionamiento del tan mencionado VAR.
Puede asistir al árbitro únicamente en caso de que se produzca un error claro y manifiesto o un incidente grave inadvertido en relación con el gol, penal, tarjeta roja directa (no segunda amonestación), confusión de identidad (cuando el árbitro amonesta o expulsa al jugador equivocado del equipo infractor que mi amigo Eduardo Brizio lo resumió haciendo alusión a aquel personaje televisivo Peggy (páginas 68 y 69 de la regla 5 del 2018-2019).
Además, habrá comunicación directa entre el encargado del susodicho VAR y el árbitro central que rectificará o ratificará si cree conveniente recurrir al video, haciendo una señal de un cuadro y su decisión será definitiva (página 138). Además, también el asistente de video está contemplado como un miembro más del equipo arbitral (regla 6, en la página 17 de las reglas mencionadas), sin olvidarnos que no es necesario que los entrenadores o jugadores soliciten la revisión (página 138).
Como verán, amables lectores, no se va a acabar la polémica ni desaparecerán los errores arbitrales. A la vez, los silbantes entiendan que el VAR no es antagónico a ellos y que tengan la humildad para aceptar la ayuda que les va a proporcionar, independientemente de que la Liga MX ha gastado una buena cantidad para que haya la justicia adecuada.
