El culto al campeón, signo distintivo, antes y después de FIDE
Antes y después de la FIDE lo que la humanidad ha presenciado en más de un siglo de su fundación ha sido, en esencia, la rendición del culto al héroe en la personificación del campeón mundial de ajedrez, en diferentes matices, conforme a la interpretación de ...

Arturo Xicoténcatl.
Rey y dama
Antes y después de la FIDE lo que la humanidad ha presenciado en más de un siglo de su fundación ha sido, en esencia, la rendición del culto al héroe en la personificación del campeón mundial de ajedrez, en diferentes matices, conforme a la interpretación de épocas y generaciones. Decíamos que a partir de 1950 la FIDE establece los criterios del campeonato mundial, ciclos de tres años en torneos zonales e interzonales.
Desde Steinitz, que comprendió el juego posicional y estableció las bases de la técnica, el monarca era el dueño individual de la corona. “Tres hurras al nuevo rey”, expresó al perder el match ante Emmanuel Lásker. Este en sus 27 años de dominio nunca jamás le concedió la oportunidad al polonés Akiba Rubinstein, impecable finalista de torre que jamás perdió un match; Después de la Primera Guerra Mundial sus nervios quedaron destrozados y no fue el mismo. El cubano tras perder el título en Buenos Aires 1927, nunca recibió la revancha de Alekhine. Ambos dieron un poderoso impulso con sus escritos y comentarios de sus partidas En esta etapa el ajedrez se dispara en evolución con los citados además de Ricardo Reti, Los grandes maestros del Tablero, del letonés Aarón Nimzovitch, Mi Sistema, y las investigaciones en la transición de la apertura y el medio del quinto campeón mundial, matemático, astrónomo, brillante pedagogo, y titular de FIDE, el holandés Max Euwe. La aportación de muchos otros notables grandes maestros Keres, Smylov, Bronstein, Najdorf, Tahl…
El soviético Mikhail Botvinnik “El Patriarca”, dejó huella del ajedrez científico, con los estudios de sus partidas entre las que figura la fantástica combinación que le hizo a Capablana en el Torneo del Avro celebrado en Rotterdam en 1938 en una defensa Nimzo-India. Creo un sistema de preparación en el campo de la estrategia y la psicología sin precedente.
El esquema de los torneos de Candidatos establecido en 1950 se modificó en 1962 durante el Torneo de Curazao cuando Bobby Fischer, entonces de 19 años, denunció a los soviéticos de pactar tablas y reservar sus energías contra el resto de adversarios, lo cual representaba una enorme ventaja. La FIDE cambio el formato de torneo a matches individuales. Fischer ya había proyectado su enorme talento con dos partidas memorables, “La Partida del Siglo” en la que con las piezas negras, a los 13 años, le encajó la derrota en forma brillante al MI Donal Byrne de 26. Otro juego notable fue como en la apertura capturó la dama a su acérrimo adversario Sammy Reshevsky. Su soberbia actuación en Estocolmo 1962, estremeció los sólidos cimientos de la Escuela Soviética.
La mayoría de los campeones mundiales ha dejado una herencia valiosa en la enseñanza, conocimiento, técnica e interpretación del milenario juego a los ajedrecistas.