Huele mal

Los principios de ética y valores parecen estar relegados ante el poder de las mafias de las apuestas y el dinero.

Con mucha tristeza nos enteramos de un nuevo escándalo que ensombrece al deporte profesional en el mundo.

Apenas estábamos alcanzando a superar la gran decepción producida por el caso Lance Armstrong cuando la Europol destapa la cloaca de otro gran asunto de corrupción a nivel internacional con partidos arreglados con base en corromper a árbitros, jugadores e incluso directivos.

El tema es muy delicado, las grandes ligas del deporte profesional viven gracias a los  aficionados, a su lealtad y apoyo. Al final del día son ellos quienes mantienen y generan los grandes ingresos de los clubes del deporte que se trate.

Cuando escuchamos que incluso varios partidos de la Champions League pudiesen ser parte de esta gran mafia de apuestas que cambiaba resultados con base de operaciones en Singapur, nos surge la duda del alcance y posibilidades de otros casos similares en otros deportes de conjunto, y con mayor recurrencia en los individuales, donde hay que poner a menos protagonistas de acuerdo para hacer trampa.

Por lo pronto, a Joseph Blatter y todo su equipo en la FIFA el asunto les debe tener francamente angustiados y observantes de las investigaciones, para, espero, tomar las sanciones más drásticas de la historia, pues el poder del dinero puede poner en serio riesgo su multimillonario negocio ante la pérdida de credibilidad.

El asunto tiene todavía muchos capítulos por delante, no cabe duda que estamos ante un parteaguas en el deporte de paga, pues los principios de ética y valores parecen estar relegados ante el poder de las mafias de las apuestas y el dinero.

Por lo pronto me sigo preguntando si nuestro futbol está totalmente exento de estos temas. No perdamos de vista que los casinos cibernéticos con asuntos un tanto oscuros en cuanto a los impuestos, transparencia y varios temas más, hoy los vemos tan quitados de la pena, incluso patrocinando las camisetas de los grandes clubes de futbol mundial como la del Real Madrid.

Las cifras multimillonarias que se apuestan cada fin de semana en las innumerables empresas que hoy se dedican a ese negocio es increíble y no existe manera de conocer con precisión el dato, sin embargo, superan nuestra imaginación y por lo mismo son un muy grave riesgo para el deporte profesional.

Mucha suspicacia ha producido el polémico arbitraje en el marco del Super Bowl XLVII, ha generado también innumerables comentarios en torno a la limpieza de las llamadas cebras en la NFL.

Usted, atento lector, es el mejor juez.

¿Cree en la limpieza del deporte profesional?

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