Mazda 6, es su momento
Junto al nuevo Mazda 6 llega una larga lista de deseos por parte de la marca japonesa, que busca fascinar a todos aquellos que se decidan a pertenecer a la familia

SAN MIGUEL DE ALLENDE.
Ya llegó por quien lloraban. El motor 2.5 litros turbocargado Skyactiv de Mazda, ese que la marca estrenó en la más reciente generación de la CX-9, por fin aterrizó bajo el cofre de un sedán, provocando una de las versiones más fascinantes jamás creada por la firma de Hiroshima para su macho alfa, el Mazda 6.
Nuestro primer contacto con él a finales del año pasado en el Autoshow de Los Ángeles, nos había antojado un sedán ágil, capaz de poner en alto la filosofía del zoom zoom. Sin embargo, no pensamos que la marca pudiera lograr llevarlo a tan altos estándares, no sólo en la calidad de sus ensambles, materiales y acabados, sino, y sobre todo, en su desempeño.
Prácticamente volando sobre el asfalto, justo cuando la aguja del acelerador atacaba con decisión los 240 kilómetros por hora, fuimos testigos presenciales del aplomo y solidez con la que este vehículo es capaz de plantarse en carreteras en las que otros vehículos no serían capaces de circular con tal soltura.

De camino a San Miguel de Allende, con 228 caballos de fuerza bajo el pedal del acelerador y fascinantes 310 libras-pie de torque, comprobamos que, a pesar de tener una llamativa estética, es la fuerza con la que empuja el motor de este vehículo su mayor belleza y virtud pues, prácticamente, con recargar el pie en el acelerador es capaz de producir magia blanca, la cual le permite deslizarse sobre el asfalto como si el auto fuera una de esas impresionantes naves espaciales de la Alianza Rebelde. A nosotros no nos lo contaron, lo vivimos.
Pareciera que nuestro viaje estaba destinado a ponerle las cosas difíciles al nuevo Mazda 6, pues con cuatro pasajeros a bordo y el equipaje de un par de días incluido, un descuido nos obligó a alejarnos de la caravana y más tarde a tratar de recuperar el tiempo perdido agrediendo el pedal del acelerador.

Con la más reciente generación de la CX-9 como guía y el mismo motor bajo el cofre, el cronómetro en contra nos permitió justificar el mal trato que le dimos a nuestro anfitrión, el cual puso en evidencia el desempeño de un auto que muchos pensarían que no ha cambiado drásticamente, pero que nosotros pudimos llevar a límites que en el anterior modelo hubiera sido imposible alcanzar.
Sorteando una maltratada carretera y curvas que pareciera que trazó algún pequeño que jugaba tripas de gato, pudimos poner a prueba la relación entre las asistencias electrónicas y el comportamiento del auto, toda vez que, entrando muy pasados a una maniobra por encima de los 140 kilómetros por hora, todos los santos trabajaron en conjunto con el nuevo chasis del vehículo, que se sirve de un bajo centro de gravedad y una revisada suspensión, para mejorar el comportamiento y la reacción de la dirección.
Una vez que se nos pasó le emoción del momento era hora de ir por más, así que, cuando de llegar más rápido a la siguiente curva o de recorrer una distancia en el menor tiempo posible se trataba, las paletas de cambios, ubicadas detrás del volante, fueron nuestro mejor aliado, para sacarle todo el provecho posible a la transmisión automática de seis velocidades, que además de mejorar la eficiencia de los cambios y la suavidad en cada ejecución, nos permitió manipular las marchas de forma manual y exprimir las prestaciones del motor al máximo.

EN CABALLO DE HACIENDA
Con una sonrisa de oreja a oreja y nuestro pulso latiendo al ritmo de Elvis Presley fuimos testigos de que lo mejor de ese auto no era el empaque, a pesar de que a simple vista el cambio más evidente es la nueva parrilla flotante con una malla que forma una rejilla.
Una nueva estrategia que ubica a la versión Signature en el tope de la gama, ofreciendo acabados difíciles de encontrar en fabricantes de volumen, este sedán marcará una clara dirección en la estrategia en Mazda, que hoy más que volumen, pretende generar en sus clientes experiencias satisfactorias.
Junto a esta nueva versión llegaron retoques estéticos que cada vez más acercan a sus vehículos de producción en serie a los autos conceptuales que la marca presume en los salones internacionales: autos fluidos, atléticos y hermosos a simple vista.
La propuesta viene complementada de materiales como madera Senwood, aplicaciones de gamusa y piel nappa con la que envuelven los asientos para provocar superficies suaves al tacto.

Para conectar el teléfono móvil la marca dispuso de una interfaz que se sirve de una pantalla táctil de ocho pulgadas, ubicada en la parte superior del tablero, que la hace lucir más atractiva y agradable a la vista, la cual a partir de septiembre le permitirá a los propietarios de este vehículo conectarse a partir de los sistemas Apple Car Play y Android Auto.
Sin la pretensión de querer demostrar algo que no es, el Mazda 6 acabó por consolidarse como un vehículo serio y sólido, divertido y lujoso, que es capaz de ofrecer una experiencia de manejo extraordinaria, una auténtica máquina de sonrisas para quienes aman manejar y disfrutar del camino.
NO SOMOS CONFORMISTAS
Parte de su filsofía es jamás resignarse. Miguel Barbeyto fue nombrado presidente de Mazda de México el pasado 1 de marzo de 2017, un cargo que sólo una persona con una visión clara, que conoce el negocio desde las entrañas y que tiene la capacidad de tomar las mejores decisiones en beneficio de la compañía puede afrontar con la cara en alto.
El mayor reto cuando asumí la presidencia de Mazda fue haber llegado cuando Polo (Leopoldo Orellana), mi anterior jefe, desafortunadamente había fallecido, un acontecimiento que naturalmente nadie esperaba.
El objetivo fue darle continuidad al proyecto de Mazda; yo no llegué a cambiar las cosas, más bien llegué a evolucionarlas y a seguir como estaban los planes de la marca”, comentó Barbeyto.
El camino no ha sido fácil, sin embargo, Miguel asegura que ha sido a base de mucho trabajo, persistencia, constancia, entrega, emoción, pero sobre todo el desempeño de todo un equipo que lo ha respaldado, desde sus colaboradores más cercanos, los distribuidores y los socios del negocio, con quienes ha trabajado de la mano para hoy tener una marca sólida dentro del mercado mexicano.
Una de sus principales virtudes es que se preocupa por la gente, y cree fervientemente que detrás de un escritorio no se hace nada, “lo más importante es la gente porque las compañías, las marcas, no son nada si ellos no están, así que visito todos los distribuidores, estoy cerca del personal, soy muy humano, me preocupo en todo sentido porque la gente tenga todas las herramientas de trabajo que necesita, que emocionalmente estén bien”.
Pero también reconoce que es muy exigente y no se conforma con nada: “yo puedo pensar en algo pero no necesariamente la demás gente está en el mismo canal. Algo que yo le comento a todo el equipo, incluyendo a los distribuidores, es que primero debemos de dar gracias porque tenemos un trabajo, y más porque no está nada fácil allá afuera; en segundo lugar es que trabajamos en la mejor marca y, en tercer lugar, que trabajamos con el mejor equipo, entonces tenemos lo mejor de todos los mundos, hay que divertirnos”.

Recientemente, la firma japonesa fue galardonada por J.D. Power de México por ser la marca con los índices más altos de satisfacción del cliente en nuestro país, un suceso digno de aplaudir y que le ha arrancado una enorme sonrisa también de satisfacción; sin embargo, para el directivo, lo más importante no es el reconocimiento si no mantenerse en ese sitio.
Además del conformismo el segundo peor enemigo del ser humano es creer que está bien, porque siempre hay formas de estar mejor. Sí, alcanzamos el primer lugar en satisfacción al cliente en ventas según J.D. Power en este año, lo cual es muy bueno y nos indica que estamos haciendo las cosas bien y tomando buenas decisiones; fue un trabajo en equipo y hemos sido muy persistentes con el tema de que el cliente es lo más importante para nosotros, sin embargo, y no quiero demeritarlo, el llegar ahí no es lo complicado, lo complicado es mantenerse en ese sitio por mucho tiempo.
En esa dirección estamos trabajando, no somos conformistas, porque podemos hacer más, porque tenemos una muy buena marca, porque tenemos muy buenos productos, porque tenemos a la mejor red de distribuidores, porque tenemos a la mejor gente trabajando en Mazda , y con eso todo se puede”.
-Pablo Monroy / Enviado