España se atora, pero vence a Túnez
La Roja sigue sembrando dudas de cara al Mundial de Rusia. En su último examen, sacó un apretado triunfo sobre los africanos

KRASNODAR, Rusia.
España cerró la preparación del Mundial 2018 con el peor partido de la 'era Lopetegui', repleto de imprecisiones y a seis minutos de quedarse por primera vez sin marcar desde el cambio de técnico, hasta que Iago Aspas salió al rescate para tumbar la fortaleza física de Túnez.
Era la última prueba antes de un Mundial en el que sobre España recae uno de los favoritismos. Los síntomas mostrados ante Suiza se confirmaron en un amistoso para el olvido ante Túnez. Dominio sin pegada, inseguridad en el pase y mal repliegue defensivo con carencias inesperadas.
Túnez llegaba a la cita tras nueve partidos sin perder, con una clasificación impecable al Mundial, y mostró las razones. Física, valiente con su presión alta y directa con el balón. Encontró espacios a la espalda de Odriozola, más brillante en ataque que en defensa, y se topó con David De Gea cuando pudo desequilibrar el duelo.

España dominó, pero no estuvo fina en la zona donde suele desequilibrar. Lopetegui probó con Rodrigo de centro delantero y se cansó de buscar el espacio, generó opciones de ataque sin remate. Enganchó uno de cabeza que no encontró puerta. Junto a un disparo lejano de Ramos que acarició el travesaño, fue lo más peligroso.
La magia de Iniesta, Isco o Thiago se cambió por imprecisión. De los puestos que aún bailan en el once que se estrenará en el Mundial ante Portugal, el de Thiago que pugna con Koke es que el que más duda genera. Un error suyo provocó la primera ocasión clara de Túnez. Badri no disparó con todo para hacerlo y Ferjani lo hizo suave a las manos de De Gea.

Las imprecisiones de España generaron inseguridad y al equipo le faltó chispa.
Túnez siguió atragantando a una España que puso más movimiento a la posesión. Le sirvió para ir encerrando al rival en su campo, anular sus llegadas y comenzar a afinar puntería con dos intentos de Jordi Alba, y Silva escorado, hasta que Diego Costa a los 64 minutos disparó por primera vez a puerta. Su entrada con la de Marco Asensio suponía el último intento de Lopetegui, que finalizaba con modificación del sistema.
Dejó defensa de tres para dar entrada a Iago Aspas en un movimiento que fue decisivo. Cuando el partido moría, un movimiento de Diego Costa le dejó ante el portero, al que sentó, pero se fue escorando hasta perder la opción de gol y buscar un amigo. Apareció Aspas para, de disparo raso potente, marcar el tanto del triunfo de España. El tanto premia el ímpetu hasta el final, pero no alivia las dudas inesperadas antes del Mundial de Rusia.
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