La CNTE enemiga de la educación

En la actualidad, la educación ya no debe verse sólo como una herramienta de superación personal. Está considerada en el mundo como el motor principal del desarrollo económico, la estabilidad social y la base estructural para reducir la pobreza.  

La educación debe ser vista como la verdadera solución de fondo a la mayoría de los graves problemas que México está padeciendo.

Todo ello viene a colación para comentar los eventos que la ciudadanía de la capital de la República ha tenido que soportar con las marchas y plantones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. La CNTE.

Nacida en 1979, las secciones que integran a la CNTE siguen formando parte del gran Sindicato Nacional, bajo la supuesta premisa que se manejan con independencia.

A lo largo de sus más de cuatro décadas de existencia, la CNTE ha protagonizado momentos de tensión y polémica en distintos episodios de la vida política del país, de manera especial en las entidades federativas donde tienen mayor fuerza: Oaxaca, Chiapas, Michoacán y la Ciudad de México. 

No obstante, han existido episodios como el del plantón de 2013 contra la reforma educativa del entonces presidente Enrique Peña Nieto, que ocasionó la ocupación del primer cuadro de la capital por meses, sin que hayan alcanzado éxito en sus pretensiones.

Durante el gobierno anterior se consiguió la abrogación de dicha reforma educativa y en consecuencia, la eliminación del esquema de evaluaciones magisteriales y la recuperación del control sindical de plazas y prebendas que se tenían en el pasado.

A lo largo de la campaña electoral de 2024, la CNTE recibió la promesa de que sería derogada la Ley del ISSSTE —promulgada en 2007— para eliminar el sistema de cuentas individuales y mejorar las pensiones de los maestros.

Sin embargo, después de un análisis responsable del gobierno, se determinó que el cumplimiento de este compromiso es imposible desde el punto de vista financiero, lo que ha generado la radicalización en las relaciones con ese sector del magisterio.

La negativa terminante a derogar la ley pensionaria, hizo que la CNTE volviera a comportarse de la misma forma como había actuado en el pasado. 

Sus presiones y chantajes fueron subiendo de tono: secuestraron el Centro Histórico en momentos en que debería haber estado libre para ser disfrutado por el turismo internacional; bloquearon vialidades y los principales puntos de acceso carretero a la capital, incluso cometiendo diferentes delitos; despreciaron las ofertas que les hizo la mesa de negociación gubernamental; e intentaron boicotear la inauguración del Mundial y luego sabotear actos presidenciales.

Eso ha motivado que la Presidenta de la República cierre la posibilidad de llegar a un acuerdo central y decidió que las negociaciones se harán con los gobiernos de las entidades federativas; quienes toleran y muchas veces financian las movilizaciones fuera de sus territorios. Ojalá y se mantenga la postura y no se dejen doblegar por las presiones.

A lo largo de los tiempos, los maestros siempre han sido actores queridos y respetados por nuestra sociedad, pero la ciudadanía ya no ve con buenos ojos las acciones violentas de este grupo político. 

Porque tener a más de un millón de niños sin clases desde hace semanas y saber que México está siendo evaluado como una nación con calidad educativa cada vez más deficiente, demuestran una cosa:

La CNTE tiene muchas aspiraciones, pero queda claro que procurar de manera prioritaria la mejora en la calidad de la educación de nuestros jóvenes, no es una de ellas.

Como Corolario la frase de Platón: “Un Estado que no educa a sus jóvenes termina gobernando sobre ruinas”.