Oribe Peralta; resultados por ideas (entrevista)
El capitán del América reflexiona sobre la presión que existe de ganar en un futbol mexicano en el que no importan las formas

CIUDAD DE MÉXICO.
Más de resultados que de ideas de juego. Para Oribe Peralta (Torreón, 1984), delantero del América, el futbol se ha convertido en eso, sobre todo en México. En principio, por los torneos cortos, que repiten una dinámica autodestructiva por el simple hecho de ganar, pero también “porque los medios han acostumbrado a la afición a que así sea: pierdes un partido y hay crisis. No muestras tu mejor versión futbolística y hay crisis. En este club, mucho más”, argumenta.
Después de cinco jornadas, las Águilas siguen lejos de los primeros planos. Seis puntos de 15 posibles y el peor arranque en los últimos años. Oribe considera las críticas como parte de la exigencia, pero en algo coincide con el técnico Ricardo La Volpe respecto a la subjetividad con la que observa que se hacen.
A veces dan risa, porque no te analizan el funcionamiento del equipo ni las situaciones que pudieron haber cambiado los partidos. En los momentos complicados prefiero estar tranquilo. Consciente de que podemos salir de esta situación, porque es parte de la vida. No siempre las cosas te salen como tú quieres y tienes que seguir adelante”, complementa.
Desde esa perspectiva, el atacante de 33 años, campeón olímpico en Londres 2012 y mundialista en Brasil 2014, compite contra sí mismo, sin tomar en cuenta lo demás.
No soy mi principal crítico, sino el único. Al que realmente le hago caso y el que está en cada situación en el campo. Soy más severo que cualquiera”, explica.
Por eso, aunque en el Mundial de Clubes y la final contra Tigres se le hayan negado, pone a la vista las competencias que vienen, que son prioridad para el equipo.
Me faltan más títulos. Ganar la Copa y otra Liga. Ilusionan los inicios de torneo, pero estoy consciente de que, para hacerlo, es necesario dar lo mejor de mí siempre. Con eso, ahora como capitán del equipo, puedo inspirar también a mis demás compañeros”, agrega.
La experiencia le ha dado varias lecciones a Oribe, en cuestiones del juego, como la presión de llegar al América, después de una seguidilla de títulos (Clausura 2013, Apertura 2014, y las Concachampions de 2014 y 2015) que ha marcado una de sus mejores épocas.
Esa costumbre de ganar que construyó el equipo propicia las críticas. Al América siempre se le va a criticar, porque es el club más representativo de México, el más importante. Cualquier jugador que llega acá sabe que tiene mucha presión y que tiene que responder”, refiere.
Así le pasó después de salir de Santos Laguna, a finales del 2014. Desde entonces, El Cepillo ha disputado 101 partidos con las Águilas, 95 como titular, y marcado 39 goles. Tres campeonatos también le acompañan: uno de Liga, en su primer torneo, y los dos de la Concachampions.
A contratiempo, La Volpe y su cuerpo técnico empezaron el año. Si bien llegaron cinco refuerzos, entre ellos dos porteros, los partidos se le han complicado.
Después del viaje a Japón tuvimos poco tiempo para prepararnos, pero no lo hemos resentido. El equipo está tomando ritmo, acoplándose cada vez mejor, aunque hay mucho que mejorar, sobre todo en la contundencia. Atrás debemos ser más sólidos”, concluye.
Sin Rubens Sambueza ni Moisés Muñoz, transferidos al Toluca y Chiapas, el gafete de capitán llegó hasta Oribe Peralta. Una elección de su técnico y directiva, respaldada por sus compañeros.
Por más que no comparte la idea de los resultados, entiende que es así. Que en el América las críticas llegan, después de un partido.