Veterano maratonista llega a mil carreras
Ricardo Montero logra el número mágico a los 81 años de edad. Inició hace 40 años, con 90 kilos de peso y una vida desordenada
CIUDAD DE MÉXICO, 17 de febrero .- A Ricardo Montero le alcanzan sus números de corredor para tapizar las paredes en el patio de su casa. A sus 81 años de edad, el hombre ha participado en mil carreras pedestres; desde una competencia delegacional de cinco kilómetros hasta los 42.195 kilómetros de un maratón neoyorquino (3:30 horas es su marca).
Y todo comenzó hace 40 años, cuando el tendero en el mercado de La Villa se sentía agobiado por la obesidad y una vida desordenada.
En 1975 yo pesaba 90 kilos y tenía 42 años. Ya había bajado cinco kilos de peso, pero quería dejar atrás 10 años de batallar con el alcohol. Escuché por ahí que trotar hacía bien para el cuerpo, por lo que decidí intentarlo”.
Ricardo Montero no olvida aquellas palabras, crueles, que le gritaron unos beisbolistas llaneros cuando lo vieron en short y camiseta, en una pista del Poli de Zacatenco: “¡Pinche viejo ridículo!”. Recuerda aquel grito humillante y las ganas de detenerse y enfrentarlos. “Me dolió lo que me dijeron, pero en ese momento volteo y veo mi barriga y no pude defenderme”.
Aun así, Montero no desistió y poco a poco comenzó a alargar sus recorridos. De una vuelta a la pista en el estadio Wilfrido Massieu hasta los 10 kilómetros en una carrera del Parque de Los Venados hasta el Estadio Azteca.
“Fue mi primera carrera. Aún tengo el número 19 que me tocó para correrla”. Montero saca una carpeta en la que tiene registro de cada una de sus mil competencias. Tiene fechas, lugares, kilómetros, números de competidor y resultados. Señala con el índice la primera línea y aparece dicha competencia. Fue el 14 de diciembre de 1975.
En esa carpeta aparecen seis maratones en Nueva York. “Allá hice mi mejor marca de 3:30 horas”. También tres maratones en Los Ángeles y uno en Chicago. “En México he competido en dicha distancia en el Distrito Federal, Guadalajara, León, Monterrey, San Luis y Querétaro”.
Claro que no todas las carreras han sido en la distancia del griego Filípides. También cuenta con competencias en los cinco, diez, 15 y 21 kilómetros.
En un principio comencé a ganar en mi categoría y a bajar mis tiempos. En los cinco bajé de 32 a 19 minutos, en los diez de 55 hasta 39, en los 15 de 1:30 horas a 1:08, en los 21 de 1:45 a 1:29 horas y en los 42 de cinco horas a 3:30”.
Cuando Montero rebasó los 50 años de edad se encontró con la negativa en algunas carreras para corredores con más de medio siglo a cuestas. Entonces comenzó a realizar escritos y peticiones para que en muchas de ellas aceptaran “a aquellos entusiastas que suman años, pero también experiencia en esto de correr”.
En algunos tuvo respuesta positiva, en otros no. “Cuando andaba en los 70 años de edad mandé un escrito a Dione Anguiano, cuando era directora del Instituto del Deporte del DF. Su respuesta fue un rotundo no. Me explicó que los seguros de vida para los corredores no amparaban a los mayores de dicha edad”.
Con el paso del tiempo, Montero ya no pensaba en ganar. Sólo sumar y sumar carreras. “Mis tiempos ya no eran los mejores, pero al mismo tiempo me di cuenta que acumulaba muchos números y medallas de competidor. Se me ocurrió llegar, algún día, a las mil carreras”.
Con la edad, Ricardo Montero tuvo daños físicos de próstata y la urgencia de una operación. “Pensé en que todos tenemos los días contados y yo quería dejar mi huella. Hice cuentas y me propuse llegar a la carrera número mil en diciembre de 2015. Sería en la San Silvestre del DF, pues el organizador es mi amigo y pretendía hacerme un homenaje en dicha competencia”.
Sin embargo, su amigo y organizador decidió vender la San Silvestre a otra empresa y tal homenaje se vendría para abajo. “Decidí entonces correr cada ocho días en competencias oficiales y que la número mil fuera en cualquiera”.
Su meta sería cumplida el pasado 19 de octubre en una carrera con salida y meta en la Avenida División del Norte. “Cosas del destino, corrí por los rumbos en los que hice mi primera carrera”. Fue de cinco kilómetros. A Ricardo los organizadores le dieron el número mil y un reconocimiento a su trayectoria.
Dice que, según sus cálculos, sus piernas han trotado unos 70 mil kilómetros en 40 años. Si existiera un puente entre la Ciudad de México y Moscú, Montero lo habría recorrido en siete ocasiones. Explica que 60 mil kilómetros han sido en entrenamientos y unos 10 mil en competencias.
Aunque guarda más de 10 pares de tenis para competir, asegura que apenas a necesitado unos 30 para su hazaña. “Los cuido mucho, les doy mantenimiento y los utilizo de acuerdo a la distancia y la superficie del piso”.
También ‘presume’ problemas de rodilla, del nervio ciático, así como de los pies. “He tenido lesiones que han durado más de seis meses. Con el tiempo aprendes a evitarlas”.
Montero acaba de cumplir 81 años. “En un principio, con la enfermedad, pensaba sólo en cumplir mi marca y retirarme. Lo que ocurrió es que he mejorado de la próstata y puedo seguir corriendo. Entonces lo seguiré intentando hasta donde el cuerpo aguante”.





