Sed extrema y vómitos, síntomas de una crisis diabética que requiere urgencias
La cetoacidosis diabética es una emergencia médica. Conoce los síntomas de alerta, cuándo acudir a urgencias y por qué no deben ignorarse

La sed que no se quita, las ganas constantes de orinar, el cansancio extremo o un dolor abdominal persistente suelen minimizarse en la vida diaria; sin embargo, cuando estos síntomas aparecen de forma simultánea y se intensifican, pueden ser la señal de una emergencia médica grave: la cetoacidosis diabética (CAD), una complicación aguda de la diabetes que requiere atención inmediata.
Especialistas en endocrinología advirtieron recientemente durante el Congreso Internacional de la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología que la cetoacidosis diabética continúa siendo una de las principales causas de hospitalización en personas con diabetes, en muchos casos por retrasos en su identificación o por no reconocer a tiempo los signos de alarma.
¿Qué es la cetoacidosis diabética?
La cetoacidosis diabética ocurre cuando el cuerpo no cuenta con suficiente insulina para utilizar la glucosa como fuente de energía. Ante esta carencia, el organismo comienza a descomponer grasas de forma acelerada, lo que genera una acumulación de sustancias llamadas cetonas.
Cuando estas alcanzan niveles elevados, alteran el equilibrio químico de la sangre y pueden provocar una descompensación metabólica severa.
Aunque se presenta con mayor frecuencia en personas con diabetes tipo 1, los especialistas señalan que también puede afectar a quienes viven con diabetes tipo 2, especialmente en contextos de infecciones, estrés metabólico o suspensión del tratamiento.

Una crisis que puede aparecer desde el inicio
Un dato que preocupa a los especialistas es que la cetoacidosis diabética puede ser la primera manifestación de la enfermedad. Diversas estimaciones señalan que entre 30 y 40% de los casos de diabetes tipo 1 debutan justamente con un episodio de CAD, lo que significa que algunas personas llegan a urgencias sin saber que tienen diabetes.
En México, la incidencia anual de esta complicación se ha estimado entre 4.6 y 8 episodios por cada mil personas con diabetes, con una ligera mayor frecuencia en mujeres y adolescentes.
Síntomas que no deben ignorarse
La cetoacidosis diabética suele desarrollarse de manera progresiva, pero sus señales pueden confundirse con malestares comunes. Los especialistas recomiendan acudir de inmediato a urgencias si se presentan uno o varios de los siguientes síntomas:
- Sed intensa y persistente
- Poliuria (orinar con mucha frecuencia)
- Fatiga extrema o debilidad marcada
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
- Respiración rápida o profunda, conocida como respiración de Kussmaul
- Pérdida de peso involuntaria
- Boca y piel secas
- Confusión, somnolencia o desorientación
- Aliento con olor afrutado
Estos signos indican que el cuerpo atraviesa un desequilibrio metabólico severo, que puede agravarse en cuestión de horas si no se trata de manera adecuada.

¿Qué hacer ante la sospecha de una crisis diabética?
Ante la presencia de estos síntomas, los especialistas recomiendan medir la glucosa capilar con un glucómetro. Si los valores están elevados y existen manifestaciones clínicas, es importante —cuando sea posible— medir cetonas y acudir de inmediato a un servicio de urgencias, evitando la automedicación o el retraso en la atención médica.
De acuerdo con guías clínicas internacionales, la cetoacidosis diabética debe tratarse en un entorno hospitalario, con hidratación intravenosa, reposición de electrolitos y administración controlada de insulina, siempre bajo supervisión médica especializada.
Factores que pueden detonarla
Además de la suspensión o el uso incorrecto de la insulina, existen diversas situaciones que pueden precipitar una crisis de cetoacidosis. Entre ellas se encuentran infecciones graves, infartos, eventos cerebrovasculares, traumatismos, consumo de alcohol o drogas, así como el uso de ciertos medicamentos, como corticosteroides o diurético.
Prevención: la clave para evitar urgencias
Los especialistas coinciden en que muchas hospitalizaciones por cetoacidosis diabética pueden prevenirse mediante educación en diabetes, adherencia al tratamiento, monitoreo regular de la glucosa, hidratación adecuada y seguimiento médico periódico.
bgpa
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