¿Qué es el síndrome de Ménière? El problema del oído que causa vértigo, zumbido y pérdida auditiva
El síndrome de Ménière es un trastorno del oído interno que causa vértigo intenso, zumbido y pérdida auditiva, con crisis que pueden durar varias horas.

Sentir que el entorno gira sin control, perder el equilibrio de un momento a otro o escuchar un zumbido persistente en el oído puede ser más que un malestar pasajero.
Estos episodios, que alteran la rutina diaria, están asociados a un trastorno del oído interno que la medicina sigue estudiando para comprender su origen y mejorar su tratamiento.

¿Qué es el síndrome de Ménière y cómo afecta la vida diaria?
El síndrome de Ménière es una enfermedad del oído interno que afecta tanto el equilibrio como la audición, suele manifestarse a través de crisis repentinas de vértigo intenso, acompañadas de zumbidos en el oído (tinnitus), sensación de oído tapado y pérdida auditiva progresiva.
Aunque no es una enfermedad mortal, sí puede resultar altamente incapacitante y alterar de forma significativa la vida cotidiana de quienes la padecen.
De acuerdo con el Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD), el síndrome de Ménière suele aparecer en la edad adulta y puede afectar uno o ambos oídos.
Los síntomas no siempre son constantes: pueden presentarse por crisis, con periodos de aparente normalidad entre un episodio y otro, lo que muchas veces retrasa el diagnóstico.
Qué ocurre en el oído interno
Desde el punto de vista médico, el síndrome de Ménière se relaciona con una alteración en el equilibrio de los líquidos del oído interno, en particular con un fenómeno conocido como hidrops endolinfático.
Esto significa que hay una acumulación anormal de líquido (endolinfa) dentro del laberinto del oído interno, una estructura clave para el equilibrio y la audición.
Investigaciones recientes continúan explorando por qué ocurre esta alteración. Un artículo publicado en la revista Frontiers in Neurology señala que, si bien el hidrops endolinfático sigue siendo una pieza central para entender la enfermedad, no explica por completo todos los síntomas.
Por ello, actualmente se investigan otros factores posibles, como la predisposición genética, procesos inflamatorios, alteraciones inmunológicas y problemas vasculares que podrían influir en su aparición.
Esta complejidad ayuda a explicar por qué el síndrome de Ménière no se presenta igual en todas las personas y por qué su tratamiento debe ser individualizado, adaptado a la intensidad de los síntomas y al impacto en la calidad de vida de cada paciente.

Síntomas del síndrome de Ménière
Los síntomas clásicos del síndrome de Ménière incluyen:
- Vértigo: una sensación intensa de giro o movimiento, como si todo diera vueltas, que puede durar desde minutos hasta varias horas.
- Tinnitus: zumbidos, pitidos o ruidos constantes en el oído afectado.
- Pérdida auditiva: suele ser fluctuante en las primeras etapas, pero con el tiempo puede volverse permanente.
- Sensación de presión o “oído tapado”.
El NIDCD subraya que el vértigo asociado a Ménière no es un simple mareo. Se trata de un episodio incapacitante que puede provocar náuseas, vómito, sudoración fría y dificultad para mantenerse en pie, obligando a la persona a detener por completo sus actividades.
Un estudio liderado por la Washington University in St. Louis propuso un sistema de clasificación de severidad clínica, señalando que la combinación e intensidad de los síntomas puede ayudar a predecir qué pacientes responderán mejor a ciertos tratamientos.
Este hallazgo refuerza la idea de que no todos los casos evolucionan de la misma manera y que el seguimiento médico es clave.

Cuánto dura una crisis y cuándo debes ir al médico
Las crisis del síndrome de Ménière pueden durar desde 20 minutos hasta varias horas. En algunos casos, incluso después de que el vértigo desaparece, persiste una sensación de desequilibrio o inestabilidad que puede prolongarse durante días.
Mayo Clinic explica que, entre crisis, algunas personas se sienten completamente bien, mientras que otras desarrollan fatiga, ansiedad anticipatoria o miedo constante a que ocurra un nuevo episodio, lo cual también afecta la salud mental y emocional.
Señales de alerta
Es importante acudir al médico si:
- El vértigo es recurrente y afecta la vida diaria.
- Aparece pérdida auditiva súbita.
- Los síntomas empeoran de forma rápida o inesperada.
Se debe buscar atención médica inmediata si el vértigo se acompaña de dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo, visión doble o dolor de cabeza intenso, ya que podría tratarse de un problema neurológico distinto al síndrome de Ménière.
Un análisis publicado en Frontiers in Neurology destaca que un diagnóstico temprano y bien caracterizado puede mejorar el pronóstico y ayudar a definir estrategias de tratamiento más eficaces.

Cómo se diagnostica
El diagnóstico del síndrome de Ménière es principalmente clínico, pero se apoya en diversas pruebas. La American Academy of Otolaryngology–Head and Neck Surgery (AAO-HNS) recomienda una combinación de:
- Historia clínica detallada.
- Audiometría para evaluar la audición.
- Pruebas vestibulares para analizar el equilibrio.
- Estudios para descartar otras causas de vértigo.
El papel creciente de la resonancia magnética
En años recientes, la resonancia magnética con gadolinio ha ganado relevancia para visualizar el hidrops endolinfático.
Un estudio publicado en la revista Diagnostic and Interventional Radiology señala que esta técnica puede ayudar a diferenciar el síndrome de Ménière de otros trastornos vestibulares, aunque aclara que su interpretación depende en gran medida de la experiencia del especialista.
Tratamiento y hábitos que ayudan a controlar los síntomas
Actualmente, no existe una cura definitiva para el síndrome de Ménière, pero sí tratamientos que ayudan a reducir la frecuencia e intensidad de las crisis y a mejorar la calidad de vida.
Manejo conservador
La AAO-HNS recomienda iniciar con cambios en el estilo de vida, control de síntomas y seguimiento médico estrecho, especialmente en las etapas iniciales.
Inyecciones intratimpánicas
Un estudio publicado en Frontiers in Neurology analizó la eficacia de esteroides y gentamicina intratimpánica, concluyendo que ambos pueden ayudar a controlar el vértigo, aunque con perfiles de riesgo distintos.
Además, BMJ Open publicó el protocolo de un ensayo clínico fase 3 (PREDMEN) que evalúa la eficacia de la metilprednisolona intratimpánica, lo que podría aportar evidencia más sólida para futuras guías de tratamiento.
Rehabilitación vestibular
Un artículo publicado en los Archivos Europeos de Otorrinolaringología señala que la rehabilitación vestibular puede mejorar el equilibrio y la calidad de vida en algunos pacientes, aunque sus beneficios varían según cada caso.
La investigación reciente ha dejado claro que el síndrome de Ménière no es una condición uniforme ni predecible, sino un trastorno complejo que requiere evaluación especializada y seguimiento continuo.
Los avances en diagnóstico, junto con tratamientos cada vez más personalizados, permiten enfrentar sus efectos con mayor control y menor impacto en la vida diaria.
Reconocer los síntomas a tiempo y acudir con un especialista sigue siendo el paso más importante para evitar que el padecimiento avance sin atención.
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