¡Hasta en la sopa! El 92% de las familias mexicanas usa pantallas en la mesa; así podría complicar la dinámica familiar
El 92% de las familias mexicanas usan pantallas mientras comen. Expertos advierten que esto fragmenta la comunicación

La escena es cotidiana: la mesa servida, los platos frente a cada integrante y, en medio de la comida, los dispositivos encendidos.
Un reciente estudio sobre convivencia familiar revela que 9 de cada 10 familias mexicanas utilizan pantallas mientras comen, lo que está cambiando de manera profunda la forma en que nos relacionamos en el hogar.
En entrevista con Excélsior, la psicóloga Tere Díaz explicó que este hábito tiene consecuencias directas en los vínculos afectivos.
Te podría interesar leer: Desayunar tarde aumenta riesgo de muerte prematura, revela estudio
“El uso de dispositivos en la mesa trae poca atención entre unos y otros, comunicación fragmentada y, con ello, la dificultad real de conectar”, señaló
¿La convivencia era mejor? Datos que invitan a reflexionar
La investigación presentada por Nestlé México, en el marco de su 95 aniversario, destaca que:
- 92% de las familias usan dispositivos cuando comen.
- 71% cree que la convivencia era mejor antes de la llegada de pantallas.
- Cerca de 6 de cada 10 conflictos en la mesa se deben al uso de dispositivos
A pesar de este panorama, el estudio también muestra una disposición al cambio: 6 de cada 10 mexicanos estarían dispuestos a dejar de usar pantallas para priorizar a su familia.

“Los dispositivos llegaron para quedarse”
Para Díaz, es importante comprender que las pantallas no desaparecerán, pero sí es posible resignificar su presencia:
“Los dispositivos llegaron para quedarse. El reto es cómo lograr que esta realidad se vuelva una oportunidad y no una fricción permanente”.
La especialista considera que no se trata de prohibir, sino de encontrar un equilibrio: “Intercalar el uso de los dispositivos de manera intencional puede funcionar, por ejemplo, al compartir una noticia o mostrar un video que despierte la conversación en familia”
¿Qué no hacer y qué sí funciona?
Durante la conversación, Díaz fue clara en señalar qué estrategias no son útiles: regañar, ridiculizar, comparar, satanizar los aparatos o imponer castigos arbitrarios. En sus palabras, “los hijos hacen sordera de padres” cuando se les imponen estas dinámicas
En contraste, recomienda:
- Establecer reglas acordadas en familia, especialmente con adolescentes.
- Crear rituales, como dejar los celulares en una canasta durante la comida o reservar un día a la semana para sobremesas largas.
- Modelar con el ejemplo
“Los hijos retienen el 10% de lo que decimos y el 90% de lo que hacemos. Si los padres usan pantallas en la mesa, ese será el aprendizaje”
- Activar la conversación con preguntas o juegos verbales que involucren a todos.

La sobremesa como espacio de unión
En México, la sobremesa es una tradición que va más allá de los alimentos. Es un momento para compartir historias, debatir y construir recuerdos. Sin embargo, para Díaz, este espacio también se ha convertido en terreno de conflictos.
“Muchas veces la mesa se usa para triangular a los hijos, para formar alianzas o para reforzar tensiones. El reto es asumir la responsabilidad adulta y no cargar a los más jóvenes con esos conflictos”
Un hábito con futuro incierto
Aunque no existen estudios que confirmen las consecuencias a largo plazo de crecer rodeados de pantallas en la mesa, Díaz reconoce que es una línea de investigación necesaria.
“Es algo relativamente nuevo y seguramente pronto habrá resultados. Lo que sí sabemos es que la mesa puede ser un espacio nutritivo, no solo en lo alimenticio, sino en lo afectivo”, concluyó.
bgpa
EL EDITOR RECOMIENDA



