Fallece William Foege: así se erradicó la viruela y por qué su método sigue vigente
Murió William Foege, epidemiólogo clave para erradicar la viruela en 1980 con la vacunación en anillo; su legado sigue influyendo en la salud pública global.

El Dr. William H. Foege, reconocido epidemiólogo estadounidense y una de las figuras más influyentes de la salud pública moderna, falleció el 24 de enero de 2026 en Atlanta, a los 89 años.
Su muerte fue confirmada por la Task Force for Global Health, organización que cofundó y desde la cual impulsó durante décadas iniciativas para mejorar la salud de poblaciones vulnerables en todo el mundo.
Foege será recordado, sobre todo, por su papel central en una de las mayores victorias sanitarias del siglo XX: la erradicación de la viruela, la primera enfermedad infecciosa eliminada por completo gracias a la acción humana.
Este logro, reconocido oficialmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1980, marcó un antes y un después en la historia de la medicina y la cooperación internacional en salud.

¿Quién fue William Foege?
William Herbert Foege nació el 12 de marzo de 1936 en Decorah, Iowa, Estados Unidos. Estudió medicina en la University of Washington y más tarde obtuvo una maestría en Salud Pública en la Harvard University, donde se especializó en epidemiología, la disciplina que estudia cómo se propagan las enfermedades y cómo prevenirlas a nivel poblacional.
Su carrera profesional comenzó en programas de salud comunitaria y de erradicación de enfermedades infecciosas en África y Asia, regiones donde las limitaciones de recursos obligaban a pensar en soluciones innovadoras y eficientes. Esa experiencia de campo marcó su visión: la salud pública debía ser práctica, estratégica y centrada en las personas.
Entre 1977 y 1983, Foege fue nombrado Director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, durante las administraciones de los presidentes Jimmy Carter y Ronald Reagan.
Desde ese cargo fortaleció la vigilancia epidemiológica y la cooperación internacional en un momento clave para la salud global.
Además, fue profesor emérito de salud internacional en la Rollins School of Public Health de la Universidad de Emory y colaboró como asesor sénior con la Bill & Melinda Gates Foundation, aportando su experiencia en programas de vacunación y prevención de enfermedades a gran escala.

La estrategia que revolucionó la erradicación de enfermedades
El logro más emblemático de William Foege fue su contribución decisiva a la erradicación de la viruela, una enfermedad que durante siglos causó millones de muertes y dejó secuelas graves en quienes sobrevivían.
Antes de su intervención, la campaña global contra la viruela enfrentaba enormes desafíos: escasez de vacunas, dificultades logísticas y sistemas de salud frágiles en muchos países. Vacunar a toda la población parecía una meta inalcanzable en ese contexto.
En lugar de apostar únicamente por la inmunización masiva, Foege impulsó un enfoque conocido como “vigilancia y contención”, también llamado vacunación en anillo. Esta estrategia consistía en:
- Identificar rápidamente cada caso confirmado de viruela.
- Rastrear a las personas que habían tenido contacto con el paciente.Vacunar a esos contactos y a los contactos de los contactos, creando un “anillo” de inmunidad alrededor del foco de infección.
Este método, que requería menos vacunas, pero mayor capacidad de investigación epidemiológica, permitió cortar las cadenas de transmisión de manera eficaz. Gracias a ello, se lograron controlar brotes en regiones tan diversas como África occidental y Asia meridional.
En 1980, la OMS declaró oficialmente la erradicación de la viruela, convirtiéndola en la primera enfermedad infecciosa eliminada por completo mediante un esfuerzo global coordinado.

Sus contribuciones al sistema global de salud
La influencia de Foege fue mucho más allá de la viruela. Su liderazgo ayudó a incrementar las tasas de inmunización infantil en países en desarrollo, contribuyendo a la reducción de enfermedades prevenibles por vacunación como el sarampión y la polio.
Tras su paso por los CDC, fue cofundador de la Task Force for Global Health, una organización que apoya programas de salud en países con recursos limitados y promueve alianzas entre gobiernos, organismos internacionales y fundaciones privadas.
Desde ese espacio impulsó colaboraciones con la OMS, UNICEF, el Banco Mundial y otras instituciones comprometidas con la reducción de la mortalidad infantil y el fortalecimiento de los sistemas de salud.
Este enfoque colaborativo también se reflejó en su trabajo con The Carter Center y la Bill & Melinda Gates Foundation, donde aportó su experiencia para diseñar estrategias de prevención y respuesta frente a enfermedades infecciosas a gran escala.
Reconocimientos y legado
A lo largo de su vida, William Foege recibió numerosos reconocimientos por su contribución a la salud pública. Entre ellos destaca la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo honor civil en Estados Unidos, que le fue otorgada en 2012 por el entonces presidente Barack Obama.
Su influencia académica continúa a través de iniciativas como el William H. Foege Global Health Fellowship en la Rollins School of Public Health, un programa patrocinado por la Bill & Melinda Gates Foundation que apoya a profesionales de salud pública de distintos países para enfrentar retos sanitarios globales.
La forma en que Foege concibió la vigilancia epidemiológica —buscar casos, rastrear contactos y actuar con rapidez— sigue siendo una piedra angular en la respuesta a brotes de enfermedades emergentes y reemergentes.

Por qué su muerte es relevante para la salud pública hoy
La trayectoria de William Foege demuestra que los grandes avances en salud pública no dependen únicamente de nuevas tecnologías médicas, sino también de estrategias inteligentes, liderazgo ético y cooperación internacional.
Su enfoque de vigilancia y contención ha influido en la respuesta a brotes contemporáneos y sigue siendo un referente en un mundo que enfrenta desafíos constantes, como la resistencia a las vacunas, las pandemias y las desigualdades en el acceso a los servicios de salud.
En ese contexto, el legado de Foege recuerda que la prevención, la vigilancia y la equidad siguen siendo pilares fundamentales para proteger vidas y fortalecer la salud pública global.
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