Y ahora, además, vigilancia digital

En los últimos años, la tensión entre las autoridades migratorias de Estados Unidos y las comunidades migrantes ha encontrado nuevos escenarios y formas de expresión, más allá de las calles y las fronteras físicas. Hoy, la batalla se libra también en el mundo ...

En los últimos años, la tensión entre las autoridades migratorias de Estados Unidos y las comunidades migrantes ha encontrado nuevos escenarios y formas de expresión, más allá de las calles y las fronteras físicas. Hoy, la batalla se libra también en el mundo digital, donde dos fenómenos destacan: la exigencia de “abrir” las redes sociales para solicitar una visa y las protestas virtuales contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) dentro de plataformas como Roblox.

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha endurecido los controles migratorios, especialmente para quienes solicitan visas de estudiante (categorías F, M y J) y otros tipos de permisos. Desde hace algunos años, el formulario DS-160 obliga a quienes desean ingresar a Estados Unidos a compartir sus perfiles de redes sociales, pero la exigencia ha escalado: ahora, los solicitantes deben asegurarse de que sus cuentas estén configuradas como públicas, para que los funcionarios consulares puedan revisar su actividad en línea.

El objetivo oficial es detectar cualquier señal de hostilidad hacia Estados Unidos, su gobierno, cultura o instituciones. Sin embargo, la medida ha generado polémica y preocupación entre los aspirantes, quienes temen que sus opiniones o comentarios en redes sean malinterpretados o utilizados en su contra.

Si un solicitante se niega a permitir el acceso público a sus perfiles, la solicitud de visa puede ser rechazada, argumentando que se intenta ocultar información relevante.

Paralelamente, la lucha migratoria ha encontrado un inesperado frente dentro del videojuego Roblox. En junio de 2025, tras una serie de redadas migratorias en Los Ángeles y otras ciudades estadunidenses, niños y jóvenes, principalmente de origen mexicano, comenzaron a organizar protestas virtuales en el popular servidor Brookhaven.

En estos espacios, los avatares de los usuarios ondean banderas mexicanas, despliegan pancartas con consignas como “Detengan a ICE” o “Nadie es ilegal en tierras robadas”, y recrean escenas de confrontación con personajes que representan a agentes de inmigración. El fenómeno ha sido ampliamente difundido en redes sociales como TikTok, donde se observan videos de manifestaciones digitales con sirenas, disparos simulados y emoticones de llanto.

Roblox, con más de 90 millones de jugadores activos al día, se ha convertido en un espacio de activismo juvenil. Estas protestas no sólo reflejan el descontento de las nuevas generaciones ante las políticas migratorias, sino que también muestran cómo los jóvenes utilizan herramientas digitales para expresar su solidaridad y resistencia.

La exigencia de “abrir” las redes sociales para solicitar una visa y las protestas en Roblox son dos caras de una misma moneda: la migración ya no es sólo un fenómeno físico, sino también digital. Por un lado, las autoridades migratorias intentan controlar y vigilar la vida en línea de quienes desean ingresar al país, argumentando razones de seguridad nacional. Por otro, los migrantes y sus comunidades, especialmente los más jóvenes, encuentran en el mundo digital nuevas formas de protesta y expresión.

Estos nuevos “frentes” digitales plantean preguntas urgentes sobre la privacidad, la libertad de expresión y el derecho a la protesta, así como sobre la vigencia de la libertad y los derechos humanos. Mientras las autoridades migratorias amplían su poder de vigilancia, los jóvenes responden con creatividad y resistencia, demostrando que la lucha por la dignidad y los derechos no se limita al mundo real.

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