Texas
México envió brigadas de bomberos y personal de apoyo para colaborar en las labores de rescate.
La reciente catástrofe en Texas ha dejado una huella imborrable en la memoria colectiva de ambos lados de la frontera. El desbordamiento del río Guadalupe, tras lluvias torrenciales equivalentes a siete meses de precipitación en apenas dos horas, provocó una de las peores tragedias naturales en la historia reciente de Estados Unidos. Hasta el 7 de julio, la cifra oficial de fallecidos supera las 90 personas, de las cuales 27 eran niñas y consejeros de un campamento cristiano, y al menos 41 personas continúan desaparecidas. Entre los muertos, 48 eran adultos y 27 niños sólo en el condado de Kerr, el más afectado.
La tragedia se ensañó especialmente con los niños: Camp Mystic, un campamento de verano para niñas, perdió a 27 de sus integrantes, y aún hay menores y consejeros sin localizar. Más de 850 personas fueron rescatadas por aire y agua, muchas de ellas atrapadas en casas o vehículos arrastrados por la corriente. Se realizaron al menos 525 operaciones de rescate en todo el estado, 366 de ellas aéreas. El agua alcanzó hasta 30 pies de altura en una hora, arrasando casas, vehículos y campamentos, mientras las labores de búsqueda y rescate continúan ante la amenaza de nuevas lluvias. El evento fue descrito como la peor catástrofe climática de 2025 en EU, con lluvias que superaron cualquier pronóstico y pusieron en evidencia la vulnerabilidad de la región ante fenómenos extremos.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó públicamente su solidaridad y apoyo a las víctimas y sus familias. Durante su conferencia matutina destacó el heroísmo de dos jóvenes mexicanas, Silvana Garza y María Paula Zárate, quienes ayudaron a salvar a otras niñas en el campamento, y envió un mensaje de fortaleza y pésame a los afectados. El Consulado de México en San Antonio brindó asistencia directa a 30 connacionales afectados; de ellos, nueve solicitaron apoyo para regresar a México, 16 pidieron reposición de pasaportes por destrucción y cuatro recibieron asistencia de agencias contratistas por estar en EU con visa de trabajo. La presidenta Sheinbaum instruyó a su equipo a visitar albergues y mantener comunicación constante con las familias mexicanas, asegurando que la ayuda se mantendrá mientras sea necesaria. México también envió brigadas de bomberos y personal de apoyo para colaborar en las labores de rescate y asistencia humanitaria en Texas.
La tragedia tocó fibras sensibles a nivel internacional. Ayer, Viola Davis, actriz y ganadora del Oscar, publicó en Instagram un mensaje acompañado de una foto de Claudia Sheinbaum, sumándose a las muestras de solidaridad global y visibilizando la magnitud del desastre ante millones de seguidores. En su post, Davis escribió: “La Presidenta de México acaba de enviar equipos de rescate a Texas. Después de todo el odio. Después de todo el racismo hacia la gente morena. Aun así, ella ayuda. Aun así, colabora. Aun así, ella hizo lo correcto. Para un estado republicano que no haría lo mismo por ella. Eso es liderazgo. Eso es poder. Ésa es una mujer al mando”. Su mensaje, sencillo pero contundente, se convirtió en uno de los más compartidos en redes sociales en apoyo a las víctimas y en reconocimiento al gesto de la mandataria mexicana.
La tragedia en Texas es un recordatorio brutal de la fuerza de la naturaleza y de la fragilidad humana ante eventos extremos, pero también es testimonio de la solidaridad binacional y del impacto global que pueden tener estos episodios, no sólo en cifras, sino en las historias de vida, el heroísmo anónimo y la empatía que trasciende fronteras.
